viernes, 28 de diciembre de 2012

BUENAS SENSACIONES



Hay días, hay momentos en que los campeones, sin poder explicar por qué, tienen buenas sensaciones. Es un sentimiento optimista, una especie de armonización de la mente con el entorno; una sincronización de los hemisferios cerebrales con la naturaleza de la vida misma, una integración con la energía del cosmos, una coordinación con los biorritmos de la tierra, un aprovechamiento de las fuerzas telúricas que irradian del corazón del planeta... quién sabe. Pero para el que lo siente está muy claro porque, lo que antes eran olas que rompían sobre uno, ahora es uno que se desliza por encima de las olas.

Cuando la mente está abierta, positiva y creativa, absorve energías y se sincroniza con ellas. Tal vez no siempre sea así. Hay días en que las isóbaras magnéticas andan revueltas y las olas rompen sobre uno aunque la actitud sea positiva y abierta. Ese día será mejor abstenerse de navegar por la vida, si es que se puede evitar, o reducir la actividad a mínimos. Pero cuando se tienen buenas sensaciones se entra fácilmente en una racha, que es una continuidad de sucesos benéficos y victorias sorpresivas que a veces parece no tener fin. Es como el minero que, después de años de trabajo, ha encontrado una veta. Y entonces todo parece fácil.

Un esquiador con buenas sensaciones logra tal integración con la nieve que se diría que es toda la montaña la que se mueve bajo sus esquís etéreos. Un nadador con buenas sensaciones no lucha contra el agua sino que se desliza por una especie de túnel que las aguas forman apartándose a su paso. Las buenas sensaciones te hacen sentir que muy pronto tu vida avanzará de golpe tres pasos, o que vas a ganar el campeonato, o que vas a tener pareja o que ahí va a estar el objeto que te faltaba para completar la colección o cualquier otra cosa que desees, y así ocurre efectivamente. Estupendas sintonías.

El campeón@ trabaja para generar estas buenas sensaciones: qué sencillo resulta mantenerse de pié en la cubierta de un barco pequeño cuando se ha aprendido a anticipar los movimientos del mar. Pero para que esto sea así ha habido un importante trabajo anterior continuado que ha familiarizado a la mente ganadora con el medio. Le preguntaban a un fotógrafo de animales en libertad cómo lograba sorprender, por ejemplo a un conejo, que es un animal rápido y escurridizo que se esconde al más mínimo signo de presencia humana:

-Bien, llego a un claro del bosque y me acurruco entre las zarzas. Apoyo la cámara sobre una piedra y me quedo estirado en tierra completamente inmóvil. Al principio nada se mueve en el bosque. Parece que, asustados, todos los animales hayan huído lejos. Pero a medida que pasa el tiempo el bosque va recobrando la vida. A la media hora se ha llenado de pájaros que no me ven porque, con mi inmovilidad, formo parte del entorno. A la hora, hay conejos por todas partes. Entonces empiezo a disparar la cámara, y estoy tan aceptado por el entorno que incluso puedo moverme con suavidad.

Familiarizarse e integrarse al medio en el que se va a desarrollar una actividad productiva es un modo idóneo de crear buenas sensaciones. Sintonizar la mente con la frecuencia más positiva del dial del universo, también.

sábado, 15 de diciembre de 2012

LA MENTE Y EL ÉXITO
























El subconsciente es ese nivel de la mente que todo lo grava y archiva, que tiene una capacidad muy superior al disco duro de cualquier ordenador porque resulta que toda la información y vivencias las utiliza y guarda envueltas en un embalaje de sensaciones, sentimientos y emociones perfectamente individualizadas, cuyo resultado es el grado de sensibilidad de la personalidad que las alberga.

Pero justamente este nivel de tanta capacidad es perfectamente irracional, dicho en el sentido más positivo de la palabra. No atiende a razones, no se deja conectar fácilmente, no tiene sentido del humor ni entiende los asertos negativos. Sólo computa. Parece que está conectado a una especie de inteligencia humana colectiva producto del millón de años de evolución del género humano sobre el planeta, o a una especie de memoria histórica, o de conciencia cuántica o de energía vital del universo. Una sabiduría superior que rige de forma global los mecanismos microcósmicos de la materia y del espíritu, sea la mente de un dios, un programa informático de software implementado por seres de un nivel de inteligencia altamente superior o quién sabe qué otra cosa.

La cuestión es gestionar todos los recursos de la mente en el sentido deseado. Hacer que todos apunten en una misma dirección. Crear un ineluctable destino exitoso. Autoprogramando el subconsciente vamos a moldear ciertas zonas del cerebro en las que se van a crear y reforzar redes neurológicas específicas y conexiones sinápticas concretas para la tarea que proyectamos. Es como poner el piloto automático: una vez programado trabajará por su cuenta sin que tengamos que estar pendientes de la dirección. El ejemplo clásico es conducir el coche para volver a casa. La mente puede estar volando por los infinitos, ocupada en mil historias o proyectos o recuerdos, mientras su dueñ@ conduce correctamente hasta casa sin haber sido consciente de los pormenores de la conducción ni de la ruta. Porque su subconsciente tiene el camino programado y no necesita nuevas instrucciones para llegar hasta el fin de manera rápida y eficaz.

Se cuenta que, a los diez años, Rafa Nadal era un gran fan de Agassi, que por aquellos tiempos era ya de los primeros jugadores del ranking. Y pensaba, mientras lo veía jugar en televisión, yo seré un día el número uno, y voy a jugar contra tí y te voy a ganar. Y así fue, exactamente. Poco después Agassi se retiraba y Nadal era el número uno. La fuerza de la convicción, la presencia permanente de la idea en la mente y el trabajo duro programaron su mente en el sentido deseado hasta la meta marcada. Cualquiera puede hacerlo. Sólo hay que determinar el puerto, marcar el rumbo y programar el timón automático. Y luego ponerse ha trabajar, claro. A trabajar de verdad.




miércoles, 12 de diciembre de 2012

DEVELOPING THE IMAGINATION







The sense of imagination, vital for the self-implantation of mental programs, is found in the majority of people  in a latent state as a result of repression in childhood, when you are forbidden to be yourself, dream or engage excessively in fantasy. Educators induce a child to connect with the hardest reality, characterizing any other form of thought as 'nonsense', 'having your head in the clouds' or 'only having nonsense in your head'. Even video game software programs are considered a virtual 'reality'. It leaves little room for fantasy and imagination.

Yet there is a mind capable of any imaginative feat which can be used at specific times without losing habitual contact with strict reality, which provides an extra dimension, which makes you fulfilled and happy. The imagination, like any other mental or physical muscle, becomes stronger with exercise.

There are many ways to exercise tne imagination and everyone should find his own particular route. Our virtual champion often uses an exercise which he calls 'the creation of screenplays'. This envolves imagining a location where a determined series of events will occur through inventive characters. To avoid having to invent them from scratch, you can often think about someone you know to set up a specific personality, generally exotic or surrealistic. When he has built two or three characters (say a protagonist, an antagonist and the third in discord), the champion starts to make them interact in the imagined location, and the results are very often so spectacular that he is keen to put them in the computer and write up the story as it developes and sell it to some producer. From strengthening your imaginative ability, visual implantation in the mind of your own winning programs is child's play.












miércoles, 5 de diciembre de 2012

DESESPERADOS POR APRENDER







La adaptación de medios y metodologías de la educación al universo digital y al 2.0 en particular, como la formación on line, es objeto de un intensísimo debate en la actualidad, con Estados Unidos al frente de las investigaciones, con aportaciones de todos los sectores de la educación. Hay opiniones para todos los gustos, desde al autoaprendizaje digital supervisado por un monitor, hasta el regreso a las filosofías de los viejos popes de la pedagogía humanizante como Piaget, Montessori, Decroly y otros, ahora apoyándose en
las tecnologías digitales.

Se ha postulado que la autoeducación es la única educación que existe en realidad, mientras los educadores se esfuerzan por convertir sus aulas de ordenadores en lugares donde se insufle también la emoción y el entusiasmo. Donde la participación y el intercambio con los demás sea el auténtico estímulo. Donde la investigación individual se desarrolle a partir del e-learning y de la construcción de blogs desde los que interaccionar intelectivamente con otros aprendices. Y algunos se preguntan ¿la selección informativa necesaria para extraer contenidos de la masa apocalíptica y cataclísmica de Internet ¿con qué criterios se debería proponer?

Mientras tanto, en la India, escolares sin escuela reciben lecciones magistrales impartidas bajo puentes por  maestros locales bienintencionados. Y puedo asegurar que bajo estas condiciones están allí los alumnos que de verdad quieren aprender, que priorizan su ansia de saber por encima de la misma alimentación, que la demanda de su pequeño estómago más o menos hambriento es neutralizada por la lucecita del conocimiento. Yo, las veces que he visto esto en persona, me he emocionado y he vuelto a confiar en el futuro de la raza humana.

El ansia de saber es una función del cerebro sutil y enternecedora, un afán de despegar, de alzar el vuelo hacia las estrellas de la ciencia y de la sabiduría, de alzarse por encima de esta condición material a veces  sucia y corrupta y otras tan sublime, de intentar comprender para un día lograr organizar. Nadie sabe dónde está exactamente localizada esta inquietud mental aunque parece que en el neocórtex frontal. Es posible que sea sólo eso lo que nos distingue de los animales y hace que sintamos que, el día que sepamos más cosas todo irá mejor, y sea así la causa de este optimismo irracional de la especie humana que siempre cree en un futuro esplendoroso y por eso mismo sigue luchando y por eso mismo ha llegado donde ha llegado.

Soy un admirador de ese cerebro infantil nítido armado con potencialidades a la espera de desarrollarse positivamente, y por supuesto envueltas en las mismas o aún mayores emociones que las del cerebro adulto. Qué enorme responsabilidad la de los padres, que muchos eluden y traspasan a los profesores para que les traigan a casa el hijit@ ya educado. Enséñame cosas, papá, juega conmigo. Cuanto más aprende, más desea aprender. Cuanto más desea aprender, más aprende.

En Escandinavia los niños estudian en régimen de total libertad y se han suprimido los conceptos de competitividad, de premio y de castigo. Las evaluaciones son de actitud y comportamiento y no de quantum aprendido. Los alumnos autoaprenden a leer y escribir cuando ellos sienten la necesidad de leer y escribir; de saber que dice este cuento de dibujos, de escribir su nombre, de pulsar el teclado del ordenador y formar un grupo de palabras que, pinchado, abre unas ventanas sucesivas fenomenales: algunos más pronto, otros más tarde. Unos reconocen las letras y forman palabras sencillas ya a los cuatro años, otros a los cinco, a los seis o a los siete. Parece ser que la velocidad de incorporación del conocimiento es individual, probablemente porque las motivaciones también lo son. Durante todo este episodio hay una secuencia interpersonal que es la verdaderamente importante: la relación con los demás para el juego y también para el intercambio de información es decir, qué podemos aprender de cada uno. Porque se aprende lo que se da, y se olvida lo que se guarda.

Vuelvan a mirar por favor la foto y observen la mirada del niño de la izquierda. Quiero aprender. Saludos.















¿Le gustó este post? Charles Bennet apreciará mucho sus comentarios. Gracias.

sábado, 1 de diciembre de 2012

FABRICANDO CONCEPTOS MENTALES





Casi todo el mundo dice saber lo que quiere, pero si se pregunta se verá en seguida que los deseos de la gente son confusos, generalistas, mal explicados y muy poco claros. Rara vez encontraremos a alguien que nos diga algo tan sencillo como por ejemplo "quiero ser periodista".  Si el cerebro (vehículo) no sabe dónde va la mente (el conductor) ¿a qué destino la ha de llevar?

TENERLO CLARO:  una mente ganadora ha de ser capaz de formular e imaginar exactamente su propósito. Para ello debe fabricar un concepto mental que pueda ser visitado: que exista con fondo y forma para ser evocado regularmente; alimentado, desarrollado, engordado y cuidado. Hay que poder seguir su trayectoria evolutiva, midiendo su aproximación progresiva a la materialización; ha de poderse sintonizar con él hasta lograr que forme parte de la personalidad que lo alberga.

Al decidirlo y pensarlo se formará un núcleo conceptual o signo mayor dominante de primer plano que habrá de ser revestido con la parafernalia ad hoc relativa al propósito: en el ejemplo mencionado supongamos un@ periodista protagonista en ejercicio de su labor profesional entrevistando a un famos@ con nombre y apellido; dónde se encuentran amb@s, cómo van vestid@s, si están con otras personas en un plató de televisión, de qué color son los decorados... En realidad hay que pintar un cuadro visualizándolo en la mente con el mayor número de detalles posible (signos periféricos o de segundo plano) que será el elemento de trabajo mental a fijar (sin movimiento) y desarrollar (secuenciándolo después con movimiento). También puede representarse en un ordenador visual táctil de la mente (OVTM) -previamente diseñado con el pensamiento-, y allí construir un programa especial de desarrollo de la actividad periodística propuesta.

La repetición regular de este esquema conceptual lo convierte en hábito. El hábito acaba formando carácter y el carácter configura el destino previsto hasta donde se encuentra el objetivo. Puede ser que no se alcance exactamente en forma y en tiempo, pero se alcanzará con toda seguridad. Quien maneja y controla el músculo mental asume el mando de su propia vida.












¿Le gustó este post? Mande su comentario a Charles Bennet. Gracias.











jueves, 22 de noviembre de 2012

LA DOCTRINA DEL CAMPEÓN (12)



IDEAS Y PENSAMIENTOS QUE AYUDAN A CONFORMAR UNA MENTALIDAD GANADORA




Viajar es un acto interno
El prejuicio es la lógica del loco
La independencia de pensamiento es la más orgullosa de las aristocracias
La música es la ropa del amor
Sólo si tu abuela puede entenderlo está bien escrito
La verdad, cuando no está entera, es aliada de lo falso
La belleza es superior al genio
Los intelectuales se encuentran siempre alrededor de las bandejas de croquetas
La puntualidad no es un defecto español
Muchas mujeres desean verse libres de tentaciones pero sin perder el contacto con ellas
Lo que llamas sombra es la luz que no ves
La política es el arte de obtener el dinero de los ricos y el voto de los pobres
Los tontos nunca logran reponerse de sus éxitos
Lo que tú eres me distrae de lo que tú dices
Las revoluciones se activan en callejones sin salida


miércoles, 7 de noviembre de 2012

LA MEMORIA TRANSITIVA



Recuerdo que, de muy joven, asistí a unas conferencias (en aquellos tiempos no se estilaban los talleres) que una especie de profesor belga impartía bajo el titular de "Cómo obtener una memoria sorprendente y brillar". Ya entonces me suscitó curiosidad la palabra "obtener". Yo pensaba que la memoria, en todo caso, podía desarrollarse, pero  ¿"obtenerse"? La cosa tenía su miga.

Convencí a mi padre, absolutamente escéptico,  para que financiara mi asistencia. El Taller, lineal y monocrónico, no era tampoco ningún fake, puesto que allí se presentaba un sistema memorístico que realmente funcionaba, si bien sus bases eran más bien simploides y su explicación científica nula. De manera esquemática, se trataba de lo siguiente:

-Señores, voy a escribir quince palabras, que ustedes mismos me dirán, en este pizarra. Cualquier palabra. Todas valen. Empecemos (murmullos generales, y luego la gente, uno a uno, fue soltando palabras):

mueble
martillo
verde
piscina
cortar
circunstancia
avión
sevilla
luces
pedro
ubicación
perdido
sapo
galaxia
trueno

Bien. Entonces el profesor leyó las palabras en voz alta, una a una, haciendo una pequeña pausa entre ellas.
Luego se puso de espaldas a la pizarra y las recitó en este mismo orden. Cuando terminó, volvió a recitarlas  en sentido inverso, empezando por la última. Luego pidió que le preguntaran la palabra según número de orden y también respondió correctamente. El público prorrumpió en aplausos. Entonces tapó las palabras con una cortina y retó a la audiencia a emularle. Varios probaron y nadie lo consiguió. Bueno, dijo él. Yo no he venido aquí para exhibir una memoria excepcional, pues no la tengo. He venido a enseñarles cómo hago esto.

-A la palabra mueble le he asignado mentalmente la imagen de un número uno muy grande del que sale un mueble de color rosa, una especie de cómoda sobre la que, descansa un martillo de color amarillo que tiene pegado un número dos. Por la ventana de la sala donde se encuentran estos objetos se ve un inefable jardín verde, rodeando una gran piscina de dos niveles (el jardín verde tiene un tres dibujado en la hierba y la piscina un cuatro de goma que es un flotador) He imaginado un señor gordo gritando ¿cuándo van a cortar esta hierba tan alta? Y un jardinero que respondía: ha sido una circunstancia imprevista, señor....

Etcétera. Siguió así enlazando las palabras en una especie de historia visual disparatada, exagerada, surreal. Bueno, efectivamente aquello no había quien lo olvidara. Parecía algo complejo de construir en la mente pero luego, tratando de hacerlo, resultaba bastante fácil. Y con la práctica, aseguró, rápido. Se trataba de envolver cada palabra -en este caso- en imágenes sorprendentes y absurdas y contextualizarlas en un escenario mental igualmente sorprendente.

En el mecanismo normal de funcionamiento de la memoria de un cerebro adulto, cabe distinguir al menos dos niveles de memoria: uno que gestionaría el corto plazo (unos minutos, máximo un par de horas) y otro que gestionaría el largo plazo (dos años, máximo tres o cuatro), localizados en áreas distintas. El corto plazo tiene su utilidad (como recordar dónde he dejado las gafas) y luego se borra. El largo plazo gestiona una información tendiendo a conocimiento (como hablar un idioma o saber montar en bicicleta) que si se utiliza o revisa pervive toda la vida y si no, pasa a una especie de archivo definitivo de nivel subconsciente de donde es posible recuperarlo aunque con cierta dificultad. Entre estos dos niveles hay ciertamente intermedios de muchos matices dependiendo de cómo se ejercita la memoria. ¿Cómo se ejercita la memoria? Usándola. Los ejercicios memorísticos de cualquier tipo (como memorizar posiciones en el ajedrez) la mantienen fresca y activa, y hablo de ejercicios porque en la era digital resulta cada vez menos ejercitada al encontrarse toda la información siempre y a toda hora guardada, ya en nuestro ordenador, ya en la nube. Cuando el cerebro es muy  joven tiene poca memoria de largo plazo y mucha de corto plazo. Estas posiciones se van igualando en el transcurso de la vida. Luego, en la senectud, se han invertido: el cerebro viejo tiene poca memoria de corto y mucha de largo.  Abuela, ¿me cuentas cómo fue el día de tu boda? Sí, claro, ¿dónde he dejado el almohadón que me pongo en la espalda? Está en tu cuarto, abuela, te lo voy a buscar. Y la abuela, que no puede recordar dónde ha dejado el almohadón hace unos minutos, describe su boda, con toda suerte de detalles y nombres de los invitados, ocurrida cincuenta años atrás.




La memoria humana se está modificando a raíz de la existencia de Internet, que es una segunda memoria global a la que confiar todos los antiguos esfuerzos memorísticos informativos, cognitivos y computacionales. Ahora la energía del recuerdo se redirecciona: Jaimito, ¿puedes decirme los ríos de Asia? Sí, señorita, lo miro en la tableta y se lo digo en un momento. Así que no recordamos la información, pero sí recordamos dónde está. Esta memoria transitiva va de momento referida a la pura información, y nos quedan el acceso al conocimiento (aprendizaje), el acceso a la sabiduría (humanismo) y la emoción, que también pueden nutrirse, bastante mejor gestionadas, de estas fuentes externas de la memoria, y son más disfrutables, más debatibles, más tertuliables, usadas como feedback.

"Ay, mira, se acaba de romper un vaso que me ha caído al suelo. No pises los cristales. ¿Cuántos vasos has roto en tu vida, mamá? Muchos. ¿Te acuerdas de la última vez que rompiste uno? Bueno, me acuerdo de uno, hace veinte años, cuando me dijiste que estabas embarazada". Un dato cualquiera se olvida en seguida, pero envuelto en una emoción es inolvidable.

¿Vamos a ser más tontos con la memoria transitiva? Por supuesto que no, sólo habrá que concienciarse que nuestro sistema memorístico está cambiando. No hay que escandalizarse al comprobar que los niños de hoy usan unos parámetros memorísticos distintos de los nuestros si los usan bien. Su cerebro, nacido en la era digital, es distinto del nuestro. Qué le vamos a hacer. Porque nos queremos igual que siempre, ¿a que sí?














¿Alguna experiencia personal al respecto? Coméntela con Charles Bennet. Gracias.

lunes, 22 de octubre de 2012

LA PUERTA DE LA CONCIENCIA




























Es una rajita estrecha, estrechita, que sólo se deja ver el instante en que se detiene el pensamiento. Ya está dicho: se detiene el pensamiento. Parece fácil, ¿verdad? Pruebe a detener el pensamiento. Pruebe a no pensar nada. Es casi imposible, porque los pensamientos son como un río que fluye enloquecido cuyas aguas no es posible neutralizar... habitualmente.

Y sin embargo, con práctica todo puede conseguirse.Con años de práctica, según los budistas. Y esto es cierto si uno quiere instalarse en el estado beatífico, increíblemente clarividente, de la conciencia pura. Pero nosotros no somos tan ambiciosos. Sólo queremos experimentar la conciencia pura durante unos instantes para darnos cuenta que en realidad somos dioses, que nos hemos metido en esta envoltura material para hacer experiencias, que nuestro cerebro es el walki-talki de conexión pero que tenemos que encontrar la frecuencia adecuada, que la gota que somos está permanentemente conectada con el océano de conciencia y sabiduría de la dimensión espiritual cuya energía fundamental es el amor. Y eso no es tan difícil.

 La mente humana es una maravilla en general bastante desaprovechada. Genera tantos pensamientos y tan diversos, que la confusión es habitual para la mayoría de personas. Ordenar los pensamientos, clasificarlos y ser dueñ@ de ellos es el primer paso. Para ello es necesario entrar primero en un estado de relajación total, para que la tensión acumulada no funcione de barrera para estos oficios. Ya saben como se llega a la relajación, ¿verdad? Hay cientos de procedimientos. Posición cómoda, cerrar los ojos, relajar los músculos uno por uno, etc. Personalmente lo hago siempre antes de dormir (y así he derrotado al insomnio). Es este estado, la mente de los niveles sofrónicos instalados en el hipotálamo y en el neocórtex empieza a liberarse. Después, detener el pensamiento por unos segundos. Esto se puede lograr dejándose llevar por los pensamientos y, de repente, imaginar un gran muro o lienzo blanco que les impide el paso. Y entonces preguntarse: ¿de dónde vendrá mi próximo pensamiento?, dejando la mente en espera hasta que empiece a pensar algo nuevo. Al principio se logrará un lapso en blanco de entre dos y tres segundos, pero con la prática puede llegarse quizá a diez o doce. Espacio de tiempo en que la mente nos obsequiará con una toma de conciencia de quiénes somos; de cómo esta conciencia rellena nuestro cuerpo; de cúan importante es para la buena salud de éste nuestro vehículo individual del plano material llamado cuerpo. La percepción de nuestro propio yo como conciencia pura es una sensación inolvidable la primera vez; es un verlo todo claro por unos instantes en un ámbito de energía y armonía universales. Es la famosa iluminación de las filosofías orientales, que en nuestro caso sólo podemos experimentar por unos instantes. Pero son instantes que nos permiten intuir qué hacemos aquí o cuál es nuestra misión. Y eso ayuda a la motivación y a la felicidad. No es que busquemos la conciencia pura para hacernos con ella. Es que somos conciencia pura y queremos sentirla y compenetrarnos con ella. Aunque sea sólo por unos momentos.

Colarse de vez en cuando por esta rendija de la conciencia pura es una experiencia ampliable, y llega un momento en que se convierte en un hábito que nos lleva regularmente a la serenidad, a conservar la calma frente a conflictos y situaciones duras, a enfermedades o tragedias, a disfrutar de la propia experiencia vital y a saber que en realidad nada puede ocurrirnos porque somos dioses inmateriales.



PALABRAS DE GRANDES MAESTROS EN ESTADO DE ILUMINACIÓN O CONCIENCIA PURA:

El universo material y el cuerpo físico que percibo por medio de mis sentidos no son más que uno de los aspectos de la realidad.

Los átomos de nuestros cuerpos y de todas las cosas están compuestos por partículas subatómicas que recorren enormes espacios vacíos a la velocidad de la luz.

Las partículas subatómicas no son cosas materiales: son fluctuaciones de energía y de información en un enorme espacio vacío.

Las partículas subatómicas parpadean, existiendo o dejando de existir en función de si yo las estoy observando o no.

Yo soy el origen de toda energía y de todas sus formas. Yo soy todo lo que observo y también el observador.







¿Comentarios o experiencia personales en relación a este post? Charles Bennet estará encantado de ampliar el tema o debatirlo. Gracias.

jueves, 11 de octubre de 2012

LA DOCTRINA DEL CAMPEÓN (11)





IDEAS Y PENSAMIENTOS QUE AYUDAN A CONFORMAR UNA MENTALIDAD GANADORA




Los instantes de felicidad son rebotes de un anterior y duro trabajo
La madre de la paz es la tolerancia
Las ideas duran poco: por eso hay que hacer en seguida algo con ellas
La juventud de la mente se mide por el grado de curiosidad que almacena
A veces la indignación moral puede ser envidia con aureola
Las religiones y doctrinas radicales, más que animar a los buenos, sirven para atemorizar a los malos
Las personas más felices suelen ser aquellas que no tienen especiales motivos para serlo
Las coaliciones, más que para crear cosas, sirven para derribar cosas
Cada clase social tiene su propia patología
Los abogados matan las leyes
Ir por leña y volver caliente le ocurre a alguna gente
Quien divulga sus desdichas no inspira piedad
Los conservadores son caballeros que luchan con un caballo muerto entre las piernas
La ternura es la pasión en modo pausa
Las peores experiencias son las más provechosas


















domingo, 7 de octubre de 2012

FABRICANDO OBJETOS MENTALES





























El músculo de la mente es un órgano que puede fabricar cualquier cosa dándole una forma mental: desde una espada con la que decapitar regularmente fantasmas, complejos y remordimientos presentes y pasados, hasta unos sublimes entes conceptuales de amor y compasión hacia los semejantes, como besos y ramos de flores mentales, amuletos de buena suerte y solidaridad y fortuna. Puede crear cosas que van a existir como formas mentales vivas que influenciarán el entorno y las mentes de los que estén de alguna forma relacionados. Todos estos objetos, en ser concebidos y dibujados en la mente por primera vez, son frágiles y muy volátiles. Han de ser reelaborados y reforzados todos los días para que vayan adquiriendo presencia y potencia. Es un ir colocando capas sucesivas sobre el núcleo inicial imaginado para que vaya adquiriendo grosor y no se diluya en la vorágine de todos los demás pensamientos. Luego un día tiene vida propia y empiezan a operar.

Nada hay de mágico ni esotérico en este fenómeno: hoy día está perfectamente documentado cómo un tipo de pensamiento específico redundado aumenta las conexiones interneuronales de un área determinada de la red neuronal y la vuelve más productiva en el sentido deseado. Un ejemplo sencillo sería el de la fabricación y utilización de la espada antifantasmas antes mencionada.

El primer paso es imaginar este objeto. Deseamos una espada grande con una hoja azul plateada de dos filos, y una punta aguda, empuñadura maciza y brillante, redondeada, con dibujos, de un color marrón liláceo. Cada mente añadirá los detalles que más sirvan al momento de imaginarla y que revisualizará en cada sesión. Su objeto será decapitar sistemáticamente aquellos monstruos incómodos que pueblan su inconsciente concreto que, como cualquier persona, sigue recibiendo estas visitas mentales en momentos críticos, en situaciones negativas, cuando está bajo presión, en la oscuridad de la habitación antes de la acción del día siguiente, en momentos de duda, de debilidad o de desmoralización.

Para empezar esta tarea hay que elegir un sistema de posicionamiento útil a la relajación. Cuando ya se ha llegado al estado de ensimismamiento  (entre la vigilia y el sueño) hay que visualizar la espada en el espacio que se determine: sobre un fondo blanco como una pantalla, holográficamente en el éter o quizá en las estantería de un armario dorado o proyectada sobre el cielo o el mar. Cada cual diseña el sistema. Lo importante es que se visualice como tridimensional, quién sabe si con el nombre de su propietari@ inscrito en la hoja. Y luego reproducirla en la mente todos los días, idénticamente, dándole cada vez un poco más de potencia, un poco más de energía...  Al cabo de un tiempo inespecífico (el sujeto deberá decidir cuando considera que el objeto está terminado) la espada reposará en un archivo mental lista para ser usada. No habrá que volver a trabajar sobre ella puesto que está acabada.

Y llegará un día donde el monstruo de un desamor antiguo, de una angustia cualquiera o de un arrepentimiento extemporáneo o de un rencor escondido o de un miedo atávico o de un autoreproche culpabilizante aparecerá amenazante en un momento crítico. Pues una vez localizado y establecido, la mente ganadora visualizará esta acción: agarrar la espada y decapitar el monstruo de un golpe preciso. Ya no tienes cabeza, no puedes hacerme daño, te he destruído. Y si vuelve será decapitado nuevamente, las veces que haga falta, hasta su extinción. Y la espada continuará allí para siempre, puesto que las conexiones interneuronales creadas así no suelen desgastarse ni destruirse.

Es fácil imaginar el enorme potencial de esta técnica y el gran volumen de herramientas mentales que pueden originarse con fines concretos. Un cirujano construirá un bisturí mental con el que mejorará las técnicas operativas; un jugador de golf unos palos con los que optimizará sistemáticamente su handicap, un violinista un violín mental con el que conseguirá acordes excelsos...  No hay límite para la mejora a partir del músculo de la mente.

Nota final:  algunos alumnos míos me preguntaban a veces si, de la misma manera que se crean estos objetos de finalidad benéfica, no podría darse el caso que alguien construyera objetos mentales con finalidad maléfica, para atacar a los demás o conseguir algo de propósito abyecto. La respuesta es que sí, naturalmente. Por eso hay que ser cuidados@.  Quien crea ángeles es el beneficiario principal de su influencia. Y quien crea demonios es la primera víctima de ellos mismos.

lunes, 1 de octubre de 2012

LAS IDEAS COMO ANTESALA DE LOS HECHOS






Sólo pueden hacerlo los humanos y por eso mismo lo son: imaginar algo. Imaginar lo que viene, imaginar lo que podría ser, imaginar algo que ojalá sucediera. Imaginar cómo resolver una dificultad. Imaginar cómo se va a alcanzar una meta. Imaginar cómo construir una cosa. Imaginar algo que todavía no existe. A estas imaginaciones se les llama ideas.

Sólo pueden hacerlo los humanos y por eso mismo lo son: cuestionarse los propios programas. Desconfiar de las verdades inmutables, dudar de lo indudable. Es la base del progreso: de la creatividad y de la innovación.

Sólo pueden hacerlo los humanos y por eso mismo lo son: modificar las propias pautas de comportamiento. El pensamiento sistemático conducido por la voluntad y por la emoción condiciona el comportamiento. Cuando el pensamiento abstracto, ideológico, se traduce a imágenes que se visualizan en la mente como en un cine durante periodos de tiempo sostenidos, se produce una sugestión que acaba precipitando en materia, en hechos que se desarrollan en el mundo llamado real. Así funciona la mente de Dios, de la cual los humanos formamos parte a través de ese poso maravilloso conectado con el Todo que se llama conciencia.
Somos dioses, y nuestro pensamiento es divino. Así comenzó este universo.

PENSAMIENTO DE UN DIOS:   Hágase la luz
HECHO DE UN DIOS:  Y la luz se hizo












































sábado, 29 de septiembre de 2012

CREATIVIDAD DEL CEREBRO INFANTIL (2)





Hoy la maestra ha llevado a los niños de la clase a mirar el mar, y luego les ha pedido que se inventen un cuento que tenga que ver con el mar. Carolina, de cinco años, ha explicado este cuento:

"Había una vez una gota de agua que estaba en el fondo del mar y se aburría mucho y entonces subió arriba del agua para jugar. Pero una nube que estaba allí se la bebió y se la llevó al cielo y allí hacía mucho frío y se congeló y se volvió de color blanco. Entonces cayó y cayó hasta un río y se volvió gota otra vez hasta que llegó al mar. Entonces la gota le dijo a otra gota ha sido muy divertido pero prefiero volver a estar en casa."

(grabado en una clase de nivel P-5)




























lunes, 24 de septiembre de 2012

LA DOCTRINA DEL CAMPEÓN (10)



PENSAMIENTOS E IDEAS QUE AYUDAN A CONFORMAR UNA MENTALIDAD GANADORA

La felicidad consiste en mantener un proyecto en la mente
Si queremos tocar madera veremos que el mundo se compone de cristal y aluminio y vinilo
Si eres muy optimista jamás te sorprenderás alegremente
La mayoría de parejas se merecen la una a la otra
Una persona sin religión es como un pez sin bicicleta
En un acto social cada uno distruta de los demás
El verdadero héroe del siglo XXI será el electrón
La moda es el impuesto que la industria del pobre carga sobre la vanidad del rico
El ordenador es el invento más genial de la gandulería humana
En este nundo nada dura: el que hoy tirita, mañana suda
El amor ciego impide a los amantes ver las tonterías que cometen
El verdadero dolor se sufre sin testigos
El talento es más bien una cuestión de insistencia
Lo único que nos acerca a la realidad infinita es la emoción
Si buscas la verdad, corres el peligro de encontrarla


martes, 18 de septiembre de 2012

TEORÍA DEL ESPEJO







"El sistema nervioso podía, por medio de peticiones constantes, establecer un patrón de conducta subconsciente capaz de alcanzar verdaderos milagros"

Entre sorprendidos y admirados, un conocido grupo de psiquiatras americanos emitía esta conclusión después de estudiar exhaustivamente los mecanismos mentales de la meditación trascendental y de las técnicas tántricas de concentración e interiorización utilizadas por yoguis y gurús orientales de diversas filosofías y credos: budismo, hinduismo, zen...  "La aplicación de estas técnicas de entrenamiento mental no tiene por qué suponer la afiliación a ninguna religión para que resulten útiles", era su siguiente reflexión. Todo dependía de uno mismo.

Efectivamente existen numerosos sistemas para acceder a la mente subconsciente, que es la que construye los automatismos que acaban formando la personalidad. El descubrimiento de que es moldeable por el propio sujeto (o si se quiere por otro al que podemos llamar consultor, psicólogo, psiquiatra, maestro, gurú o coach) abre una ventana de posibilidades infinitas a la formación de patrones de conducta que conduzcan a objetivos éticos o épicos deseados por nosotros, pasando así a ser dueños de nuestra mente y su desarrollo.

Estas técnicas son utilizadas hoy día por muchos deportistas, especialmente atletas. En ese importante momento anterior al inicio de la carrera, el corredor sitúa todos los músculos del cuerpo en estrés positivo y entra en concentración, es decir: se sumerje en el nivel subconsciente y visualiza la carrera tal y como quiere que transcurra. Diseña la carrera en el plano mental. Luego vuelve al nivel consciente y se coloca en la salida preparad@ para llevarla a la realidad en el plano físico.

Cada uno debe desarrollar su propio sistema de acceso al nivel subconsciente o músculo de la mente y programarse la acción. Un sistema nada litúrgico puede ser el método del espejo, de extenso uso entre campeones deportivos y artistas, y no menos entre ejecutivos y prefesionales de los negocios. El procedimiento es el siguiente: el sujeto se coloca ante un espejo (que siempre será el mismo y si puede ser a la misma hora) de un lugar tranquilo e íntimo. Se observa lentamente y de modo general y se relaja durante unos minutos. Luego se mira a los ojos durante unos minutos, sin apartar la mirada ni un instante, cada vez más profundamente. Se va interiorizando. Ha de tener un deseo, un objetivo, una meta que ha de existir en forma de concepto visual y ser sintetizado de forma sencilla y clara, quizá en una frase de pocas palabras. La formulación consta de dos secuencias: petición y afirmación.

En la fase de petición, siempre mirándose a los ojos y con el concepto visual en la mente, se le va repitiendo la frase en forma de ruego al nivel subconciente de la mente. La repetición debe ser lenta, rítmica y tántrica, sin más límite de tiempo que el que cada uno quiera asignarse. En la frase de afirmación, el sujeto regresa al nivel consciente. Sigue mirándose a los ojos y también de forma global a todo el cuerpo, mientras repite la frase en forma afirmativa, como si ya se hubiera conseguido el objetivo, sonriente, realizado. Las afirmaciones negativas deben ser evitadas, porque la mente subconsciente no las comprende y las transforma en positivas, y entonces se consigue precisamente lo que se estaba tratando de evitar. Quiero decir que si usted dicta una orden negativa como "no quiero imaginar un prado verde con vacas" su mente va a imaginar precisamente un prado verde con vacas. El subconsciente no entiende la forma negativa de las afirmaciones, que es un invento de la mente consciente

Hay más cosas. Si uno se mira fijamente a los ojos, ahora a un ojo, ahora a otro, este movimiento ocular repetido induce la sincronización (o armonización) de los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro. Al cabo de un rato de practicar se suele sentir la potencia del cerebro propio en todo su esplendor: se afirma la identidad, se reafirma la seguridad, fluyen iniciativas, ganas de hacer cosas, ilusión de diseñar proyectos y muchas sensaciones más. Practicarlo todos los días aumenta la percepción de ser dueñ@ de la mente.

También puede uno mirarse a los ojos profundamente, durante un tiempo, y preguntarse quién soy yo realmente; quién es este ser que me está mirando desde el otro lado del espejo. No siempre, pero a veces, inesperadamente, las respuestas que llegan a la mente pueden ser más que asombrosas.













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viernes, 14 de septiembre de 2012

LA ECUACIÓN DE DRAKE







Estamos en 2212, y hace unos trenta años por fin una civilización galáctica de un sistema solar de Orión contactó con nosotros. Sus habitantes se mostraron benéficos, y ahora que venimos tratándolos regularmente hemos constatado que estos seres tienen una conciencia algo superior a la nuestra, quizá porque su civilización lleva muchos más años de evolución, y podemos aprender bastante de ellos. De todos modos nadie es perfecto, y como resulta que ellos se cargaron su planeta en su día (que era ya de por sí mucho menos fructífero que la Tierra) sus cuerpos se fueron debilitando y degenerando, pero su cada vez más avanzada tecnología los fue dotando de exoesqueletos ultrasilicónicos que aguantan la deteriorada estructura biónica. Su reto de supervivencia era viajar fuera del planeta y encontrar una civilización similar dotada de cuerpos completamente biológicos y mentes emocionales con los que mezclarse y constituir una raza mejor. Y la encontraron. Te quiero Carmencita. Yo también te quiero Biri-Biri.

En 1961 Frank Drake, el radioastrónomo que actualmente preside el instituto SETI (Program to Search For Extraterrestrial Intelligence) de Estados Unidos (www.setiathome.berkeley.edu), concibió una fórmula para determinar la cantidad de lugares de nuestra galaxia con habitantes en situación de lanzar al espacio emisiones de radio detectables, identificando los factores necesarios para el establecimiento y desarrollo de las civilizaciones. La ecuación era la siguiente:

                 N = R* x  fp  x  ne  x  fl  x  fi  x  fc  x  L

donde

N  es el número de civilizaciones de la galaxia en situación de desarrollo necesario para comunicarse

R* es el ritmo anual de formación de estrellas del tamaño adecuado dentro de la galaxia
fp  es la proporción de estas estrellas que tienen planetas
ne  es el número de planetas rocosos a la distancia adecuada para desarrollar vida
fl   es la fracción de estos planetas en los que la vida efectivamente se ha desarrollado
fi   es la proporción de estos planetas en los que se ha desarrollado vida inteligente
fc  es la fracción de estos planetas donde se ha alcanzado un nivel tecnológico que quiere comunicarse
L   es el periodo de años en el que existe una civilización inteligente y comunicativa

La solución dada por Drake, después de aplicar las magnitudes más o menos conocidas en aquel tiempo, fue la siguiente:

                 N = 10 x 0,5 x 2 x 1 x 0,01 x 0,01 x 10.000  =  10

por lo que estimaba que en la galaxia Vía Láctea (constituída por 100 mil millones de estrellas) habría diez civilizaciones en las condiciones apuntadas.
Luego, si pensamos en el número de galaxias que se calcula para todo el universo -500 mil millones- y lo multiplicamos por 10 nos encontraremos con la pasmosa cifra de 5 billones de civilizaciones. Esto ya es otra historia que hace rodar la cabeza. Pero claro, la comunicación con cualquiera de ellas se supone imposible por estar extremamente alejadas de nosotros. De hecho, la galaxia más próxima es Andrómeda, situada a dos millones de años luz de la Vía Láctea. Así que cualquier mensaje tardaría al menos cuatro millones de años en ir y regresar a la Tierra, si es que alguien contestara en seguida.

Según Chris Impey, profesor de astronomía de la Universidad de Arizona (www.chrisimpey.com), "Las ideas procedentes de los límites de la física brindan un contexto para interpretar el universo que habitamos. La gran explosión comenzó como una fluctuación cuántica con la espuma del espacio-tiempo como telón de fondo que quizá dió lugar, y siga dando lugar, a una abundancia de universos, cada uno de ellos con propiedades distintas. El concepto de multiverso evoca un número infinito de universos independientes del nuestro. Sus características presentan diferencias tan radicales que quizá la vida sólo fuera posible en una pequeña fracción de ellos, lo que restaría a nuestro universo cualquier carácter especial. A primera vista el multiverso parece una contradicción insólita de la estética científica que considera que las soluciones sencillas son las mejores, pero es coherente con una cosmología inflacionaria, y habría maneras de que a la larga obtuviera una base observacional."








                













sábado, 8 de septiembre de 2012

LA CONEXIÓN MENTE-CUERPO





































Es hoy día un hecho innegable, aunque no se le conozca del todo la mecánica, que el cuerpo y la mente están tan idefectiblemente relacionados que las actuaciones de la mente tienen efectos visibles y mesurables sobre el estado y evolución del cuerpo físico. El efecto benéfico del pensamiento positivo sobre el metabolismo en general y sobre el sistema inmunitario en particular está pautado y comprobado. Con el pensamiento positivo se activan circuitos cerebrales de recompensa que segregan hormonas y neurotransmisores que activan la respuesta inmunitaria, no tan sólo en la lucha contra la enfermedad, sino también en el efecto anti-estrés (oxitocina y prolactina) que genera sensaciones de placer y bienestar.

El pensamiento positivo (ganador), emitido a partir de técnicas meditativas, autoprogramación mental, oración, arteterapia, Tai-Chi o cualquier otra forma de emitirlo, activa y mejora cosas tan dispares como la producción de leche durante la lactancia y el establecimiento de lazos afectivos entre la madre y el bebé; el estado general en los pacientes de esclerosis múltiple; el alivio de la artritis reumatoide y la protección del organismo contra virus y bacterias; la patología cardiovascular o el síndrome de colon irritable. Es especialmente recomendable como paliativo en el cáncer de mama y el de próstata, de la depresión y de la hepatitis y es terapéutico en cientos de enfermedades y en procesos paliativos de enfermos terminales.

Está claramente demostrada la influencia de la mente sobre la meteria, actuando mediante un gas inconsútil llamado pensamiento positivo. Y en cualquier caso es facilísimo comprobarlo por uno mismo. ¿Qué es el pensamiento positivo? Es la construcción en la mente (la imaginación) de situaciones claramente agradables y placenteras, sean inventadas, recordadas o esperadas, repetidas regularmente. El cerebro emite entonces una ondas electromagnéticas estáticas, benéficas (porque tienen un contenido de buenas intenciones) y de baja intensidad, sazonadas con otras de más alta intensidad (direccionadas) llamadas emociones. Quien controla este tipo de pensamiento, dirige la emoción y actúa sobre la materia.

La interrelación mente-cuerpo es una forma de inteligencia integral, y es el arma con la que los campeones van a dirimir sus combates en pos de las victorias que les harán progresar. Un amigo mío, viendo a su hijo de seis años sentado en un sillón mirando al infinito, como encantado (lo que antiguamente se conocía por estar en Babia) le preguntó: ¿qué estás haciendo, Alex? El niñó despertó y dijo: estaba soñando lo que voy a ser de mayor.




jueves, 6 de septiembre de 2012

LA MENTE DEL PULPO




























Hola. ¿Se cree usted mejor que un pulpo? O dicho de otra manera: ¿Cree usted que tiene una inteligencia superior a un pulpo? No esté tan segur@. Porque probablemente, con su nivel humano de inteligencia, sería usted el más tonto de los pulpos. Usted no tiene ninguna red neuronal para gestionar una vida de pulpo: sus movimientos, su relación con el entorno, su alimentación, su sexualidad. Con una inteligencia humana, sucumbiría al poco tiempo, entre sustos y heridas; entre peligros y terribles angustias.

Los seres humanos somos extremamente antropocéntricos. Creemos que somos los mejores, creemos que somos únicos y cualquier evaluación de algo o alguien está siempre hecha en relación a nosotros mismos. Pero lo cierto es que un pulpo tiene la cantidad y la cualidad de inteligencia exacta y necesaria para ser un pulpo, sobrevivir y perpetuarse en el mar.

Según Roger Hanlon, del Laboratorio Biológico marino de Woods Hole (Marine Resources Center, www.hermes.mlb.edu/mrc/hanlon/), los vertebrados como nosotros usan una estructura de comando y control en la que el cerebro actúa como una unidad de procesamiento centralizada para reconocer las percepciones sensoriales y controlar los miembros. Un pulpo, en cambio, cuenta con un cerebro centralizado y otro cerebro altamente distribuído. Es como una mente fundida en un cuerpo. Los pulpos portan la inteligencia en sus miembros corporales. Cada brazo cuenta con un sistema nervioso elaborado que se compone de cincuenta millones de neuronas, y cada uno de ellos tiene una autonomía enorme de movimiento continuo. Comparada con esto, nuestra disposición simple de rodillas y tobillos, codos y muñecas parece bastante primitiva. Cada brazo del pulpo tiene un programa motor subyacente que no depende de un control centralizado. El cerebro da una orden de salida y a continuación los miembros inteligentes toman el control de la situación. Los pulpos memorizan señales visuales complejas para navegar por la tortuosa topografía del arrecife de coral, un paisaje tridimensional capaz de desorientar hasta el buceador más experimentado.

Imaginemos ahora una inteligencia extraterrestre. Prescindamos de cualquier comparación con la nuestra. Esta inteligencia sería producto de una evolución específica y diferente, de la interacción con un entorno y un periodo de tiempo desconocidos, y la distancia cualitativa con la nuestra podría ser incluso mayor que la que existe entre un pulpo y un humano. Confrontada con la capacidad de nuestro cerebro, igualmente inteligente pero absolutamente distinta, producto de unas redes neuronales construídas en base a otras percepciones y experiencias brutalmente diferentes a las nuestras.  ¿Cómo comunicarse? Si la inteligencia fuera tan distinta ¿podríamos establecer un eventual parámetro común como por ejemplo la conciencia?

Parece que la conciencia universal podría ser de alguna manera una especie de tejido cuántico sobre el que existe el universo que conocemos (a saber cómo serán los multiversos que no podemos conocer) y, como tal, el nexo que une todo aquello que de algún modo piensa o es capaz de reconocerse y preguntarse quién soy yo. La conciencia es primordial; es el estado original, inoriginado, infinito, incausado, infundado, sin partes y sin cambios. Son palabras de Sri Nisargadatta, gran maestro espiritual de la corriente de pensamiento Advaita (www.oshogulaab.com/NISARGADATTA/) Dos de sus increíbles libros para estudiar: "Yo soy eso" y "Semillas de consciencia"







La consciencia no se puede obtener ni conseguir, porque es algo que ya tenemos. La conciencia pura es aquel lugar al que llega la mente cuando los pensamientos se detienen. ¿Eres consciente de lo que acabas de pensar? Según parece la consciencia es el destino final de la inteligencia, y no es más (ni menos) que la felicidad a través del entendimiento.











Lectura recomendada:  El secreto de la vida cuántica, de Frank Kinslow
www.editorialsirio.com



¿Comentarios y experiencias personales relativas a este post? Charles Bennet estará encantado de recibirlos. Gracias.















viernes, 31 de agosto de 2012

EL PAIS DE LOS DANESES





Ya les dije que me iba de vacaciones a Dinamarca, que es un país como los demás sólo que extremamente limpio y mantenido, verde, amable, alegre y tolerante, cívico y anticorrupto, con una democracia fresca y antigua. Con una imagen de país deliciosa: Andersen; daneses trajinando tranquilamente por sus ciudades ordenadas, por sus pueblos apacibles de agricultura modélica; ejército y policía invisibles en un estado agnóstico y civil al servicio de la gente.

Es un país como a mí me gustan los países: pequeño y asequible, de patriotismo suave, donde no hay redentores ni santos ni héroes; ni curas, ni militares ni nadie que te quiera salvar de nada. Si además el buen tiempo acompaña (cosa que ocurrió durante mi estancia) la sensación de bienestar y comunión con un paisaje dulce y ondulado es perfecta. Hay una reina inofensiva que no manda pero trabaja, según dicen, de relaciones públicas del país. El territorio está dividido en barrios pequeños (comunas) que son centros administrativos autónomos con recaudación fiscal, administración y servicios propios.

Los inmigrantes, en su mayoría árabes, constituyen el nuevo reto de una sociedad hasta ahora de cultura protegida, un poco endogámica, de idioma poco asequible, orgullosa de sus conquistas sociales. Los recién venidos no van a cambiar nuestra manera de vivir, dicen, y nosotros vamos a respetar la suya. Y sin embargo un artículo de la periodista sueca Ingrid Carlqvist puso en evidencia lo que muchas mujeres danesas pensaban: nosotras, que luchamos décadas para que la mujer tuviera igualdad de derechos, ¿hemos de integrar ahora en nuestro país culturas que, en nombre de la tradición o de la religión, degradan a la mujer conculcando sus derechos más elementales? La respuesta es no. Pues por este no, Carlqvist fue en Suecia tildada de nazi y boicoteada en los medios de comunicación. No estoy contra los inmigrantes, estoy a favor de los derechos de sus mujeres, repetía ella.

En mis periplos por el norte de Jutlandia conocí a una señora llamada Lone Panduro, y me llamó la atención su castellano apellido, así que le pregunté si su padre era español. Mi padre no, mi tatarabuelo, contestó. Verá: en 1807 llegó un contingente de quince mil soldados españoles a Dinamarca enviados por un tal Godoy, en tal tiempo todavía aliado de Napoleón, que supuestamente debía ayudar a los daneses ante las posibles invasiones rusas o británicas. No ocurrió nada, así que los españoles se dedicaron a pasarlo bien y confraternizar abiertamente con los daneses, me atrevería a decir que más bien con las danesas, hasta que Francia se convirtió en enemigo de España y fueron repatriados. Pero cinco mil de ellos ya no regresaron, y se fueron integrando paulatinamente a la sociedad danesa. Mi tatarabuelo violó un día a mi tatarabuela, aunque en seguida se arrepintió y le pidió perdón y además que se casara con él. Mi tatarabuela, cabreada, se lo pensó un tiempo pero finalmente aceptó. Tuvieron doce hijos.

¿Quién da más? Los países escandinavos no son perfectos, pero como ciudadano uno tiene la sensación que el Estado está a tu favor y, cuando no lo está o algo va mal, este ciudadano se manifiesta y el responsable dimite inmediatamente. O lo echan, como ocurrió en Islandia. Los países que van bien suelen tener poca historia. Suelen tener un cierto recorrido social sin demasiados acontecimientos trágicos, que son los que en definitiva acaban conformando La Historia. Dinamarca es una monarquía constitucional de más de mil años, y los daneses acuden con banderitas a saludar a la reina el día de su cumpleaños, custodiada por unos soldaditos daneses de opereta con un gorro peludo enorme y uniforme de colores, ja, ja. Pero, como decía un amigo danés, estos soldaditos todavía están ahí y en cambio ¿qué se hizo de las invencibles divisiones de soldados marcadores del paso de la oca de la Wehrmacht?





























martes, 7 de agosto de 2012

EL TALENTO HUMANO









Esa maravillosa capacidad para hacer fácilmente (y bien) algo específico se llama talento. Como si se hubiera nacido sólo para hacer esto: un sexto sentido que impulsa la mente hacia adelante y permite obtener éxito sin gran esfuerzo o, al menos, sin gran esfuerzo aparente.

Mozart era un músico profesional y Salieri también. La diferencia es que el primero tenía un talento estratosférico y el segundo no. La obra de Mozart es la cúspide de la música universal. Cuando talento, técnica y profesionalidad se unen el resultado es una obra genial. ¿De dónde sale el talento?

Actualmente se suele admitir que los procesos neuromecánicos del cerebro tienen una sistemática similar a los de las redes cibernéticas (o debería decirlo al revés?) es decir: no existe ningún centro de administración y sí una infinidad de zonas de redes neurológicas fluctuantes que se hacen más o menos tupidas a tenor de la información que circula por ellas; de trends que el pensamiento moldea (y no siempre controla); de áreas que, de deteriorarse, son suplidas por otras en sus funciones y de patrones de emoción o de conducta que perviven allí para siempre. ¿Puede construirse el talento a partir de estas bases? No del todo. Parece ser que la base principal habría de ser genética, y esto sí que es un discurso del todo diferente que va desde los eventuales signos generacionales hereditarios hasta la idea de una gónoda o molécula espiritual perviviendo fuera del espacio-tiempo que reencarna en materia sucesivamente para perfeccionarse y progresar.

Sea como fuere, la cuestión es que la base genética del talento constituye la plataforma sobre la que construir una habilidad producto de un entorno, de la propia voluntad y del ejercicio mental sistemático. Si el niño Wolfgang Amadeus tiene ya una base genética extraordinaria para la música es evidente, porque incluso de bebé reacciona muy favorablemente a ella. Además ha nacido en una familia musical, y la red neuronal de su cerebro se va formateando diariamente con estímulos musicales, hasta que al final se produce en su cerebro un automatismo productor de música que es una especie de recomposición de todos los estímulos musicales absorvidos por el nivel subconsciente de la mente durante años, combinados con la supuesta genética hereditaria.

¿Cómo descubrir los probables talentos de un niñ@ para estimularlos convenientemente en el sentido adecuado? Bueno, observando. Haciendo propuestas. Reproduciendo imaginativamente cualquier actuación humana. Siempre jugando. Un amigo mío intentó todo esto con su hija durante un tiempo sin percibir ninguna afición especial, hasta que progresivamente se dió cuenta, asombrado, que la niña tenía una capacidad fuera de lo común para formularse oralmente es decir, para hablar. De hecho, con cinco años escuchaba atentamente debates en televisión y hasta discursos políticos, y luego incorporaba automáticamente a su vocabulario algunas de las expresiones oídas. De mayor será como mínimo presidenta de gobierno, solía bromear mi amigo.

Así que de dónde sale el talento continúa siendo un misterio, aunque sabemos que es en gran parte genético y preeducacional. Otros creen que se trata de un soplo angélico aprendido en otra existencia inmemorial. O la capacidad de conectarse con esa sabiduría universal o conciencia cuántica que, como prana de la mente, se halla alrededor de nosostros y en todas partes. Y de esta manera la dosis de talento hace que un campeón@ esté casi siempre un pasito por delante de sus competidores: una capacidad intuitiva que desmarca, que replica, que remata. Es estar a gusto donde los demás no están a gusto, llegar un poco más lejos del punto donde los demás renuncian, persistir ante lo aparentemente imposible. Hacer fácilmente aquello que parece difícil. Conquistar de manera apacible lo que a los demás les cuesta un mundo de trabajo y sudor.

Pero el talento por sí solo no hace un ganador@. La determinación, la ilusión, el trabajo, la ejercitación sistemática, la perseverancia y la estrategia deben de todos modos acompañarlo. Y atención: los que no tienen especial talento para algo también podrán ser campeones. Aunque deberán suplir esta falta con una dosis realmente extra de las cualidades acabadas de mencionar. Al final, nada es imposible para nadie.














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viernes, 3 de agosto de 2012

LA MENTE DE RAFA NADAL







Cada punto es una batalla que se puede ganar o perder. Una serie de puntos ganados estratégicamente hacen ganar un juego. Una serie de juegos ganados estratégicamente hacen ganar un set. Una serie de sets ganados estratégicamente hacen ganar un partido. Y, en seguida, a jugar otro partido. Y luego otro y otro y otro.

Esta hermosa metáfora de la vida requiere de un gran entrenamiento físico y de una técnica de altísimo nivel, desde luego. Pero principalmente requiere de un dominio mental de las situaciones; de saber cuando y dónde unos puntos son más decisivos que otros, dónde se puede estar más relajad@ y dónde hay que poner toda la carne en el asador. Y de cómo conservar la cabeza en cualquier situación.

En la vida se ganan y se pierden cada día pequeñas batallas que, juntas, conformarán la ganancia o pérdida de una cuestión. Y las ganancias y pérdidas de sucesivas cuestiones conformarán la ganancia o pérdida de un determinado proyecto. Y la suma de proyectos ganados o perdidos acabarán conformando una vida. Y, como en el tennis, no es la suma lineal de ganancias y pérdidas la que decide el resultado, sino la combinatora de ciertas ganancias y ciertas pérdidas ocurridas en momentos oportunos.

Rafa ha sido entrenado mentalmente para afrontar situaciones deportivas límite desde una mente rectora inasequible a la euforia o al desaliento, independientemente de cuál sea esta situación. Por eso puede hacer con sencillez algo muy difícil:  ir abajo en el marcador y remontar y acabar ganando el partido. La concentración de la atención es la clave para un control mental de estas características. Según el pensador hindú cachemiro Patañjali (256 a.c.), "el yoga consiste en impedir, por el control, que la mente tome diversas formas. Durante el tiempo de la meditación, el yo vidente descansa en su propio estado inmodificado. En los demás momentos el yo vidente está identificado con las modificaciones."  Siguiendo un entrenamiento mental a partir de este principio, el nivel de concentración llega a una cotas donde sólo existe el partido de tennis en su desarrollo presente (no un presente de "este partido" sino un presente de "este sólo instante"). Se han eliminado todas modificaciones dispersadas y la mente focaliza en la acción momentánea. Han desaparecido las emociones y los dolores. Se puede sufrir y gozar sin consecuencias. El entorno no existe. El mundo es una pelota de tennis.

Una alta capacidad de concentración de la mente se alcanza con la práctica regular. Una mente humana moderna suele tener un grado de dispersión colosal, pensando y actuando sobre la marcha, haciendo decenas de cosas a la vez, interaccionando socialmente sin parar, mirando la televisión, enviando eseemeeses... no es así como se logra alcanzar objetivos. Practicar la concentración consiste en pensar una sola cosa durante un tiempo determinado, en un entorno tranquilo, eliminando pensamientos laterales y disgresiones. No es fácil al principio, pero cuando se alcanza un cierto nivel la vida empieza a cambiar, porque se ha aprendido a dirigir el pensamiento del mismo modo que se dirige un auto por una carretera. Es una especie de unificación de la mente. Y además, quien se halle totalmente concentrad@, totalmente absorvid@ por esta unificación no tendrá tiempo para ser infeliz. Su propia mente no le dejará espacio para eso.




 Maria Sharapova. Campeona de Roland Garros.









 ¿Algún comentario o vivencia personal para comentar? Charles bennet estará encantado de responderle. Gracias.

























sábado, 28 de julio de 2012

CÓMO HACER PARA QUE ESCRIBAN








Uno de los problemas con los que se enfrentan los educadores de hoy es lograr que los niños aprendan a expresarse por escrito. Escribir es un ejercicio fenomenal para la mente. Cuando se habla hay poco tiempo para pensar lo que se comunica. Escribiendo, en cambio, se tiene todo el tiempo del mundo; pero lo que parece una facilidad es un inconveniente en el sentido que lo que se dice permanece, y por eso hay pensarlo bien. Además, no sabemos si el que nos lee interpretará correctamente lo que decimos (no estaremos allí para eventualmente corregir o complementar lo que hemos dicho), ni si nos leerá por encima o a trozos (o le llamarán por el móvil o llegará alguien a su casa en aquel momento), así que hay que esforzarse en elaborar un texto de línea concreta, con una exposición clara, una argumentación no excesiva y unas conclusiones específicas (si tu abuela puede entenderlo, está bien escrito).

Lo niños no quieren escribir. Prefieren jugar con su Nintendo. Cuando escriben saben muy bien que sus lectores se reducen a un@, que es el educador@. Es muy aburrido escribir para uno. No hay incentivo. Y sin embargo estos niños necesitarán formularse correctamente por escrito cuando accedan al mercado de trabajo: escribiendo informes, rapports; propuestas y proyectos, resoluciones, recursos, sentencias, cartas, emails, artículos... y a escribir bien sólo se puede aprender escribiendo (learning by doing)

Muchos educadores están empezando a proporcionar a los niños dos medios que les encantan: tecnología y redes sociales. Animándoles a crear su propio blog (al principio puede estructurarse como un blog para cada tres alumnos, por ejemplo), pueden crear los insights que supone tener que escribir para sus compañeros de clase y también para otros del exterior de la clase, cultivando así una audiencia amplia y por tanto más estimulante. Los alumnos de la clase son proactivos, se leen mutuamente los posts y se suministran feedback en forma de "me gusta" y de comentarios al respecto del texto. Y también puede llegar feedback del exterior si los propios alumnos promocionan su blog entre amigos y familiares. Pueden suministrar links donde profundizar en el tema o discutirse una determinada postura. Pueden competir en encontrar respuestas a temas polémicos.

En Estados Unidos algunos profesores se han mostrado reacios a este procedimiento educativo (aún reconociendo sus virtudes didácticas) por la posibilidad de problemas de seguridad y protección de datos en la red, pero esto se está resolviendo satisfactoriamente con la creación de plataformas específicas para escolares, con códigos de conducta que contemplan no facilitar datos demasiado personales y concretos o colgar fotografías que identifiquen claramente al escolar.

En definitiva se trata ni más ni menos que adaptar la enseñanza a las herramientas actuales y a las preferencias digitales de los escolares de hoy, para los que ya no resulta operativo remover las más ricas viandas del conocimiento con cuchara de palo. Los tiempos han cambiado, y quienes más tarden en aceptarlo quedarán a la cola, es decir: estarán preparados para un mundo que ya no existirá.


www.good.is/community/Liz Dwyer
steve-wheeler.blogspot.com.es/2012/01/10q-david-mitchell.htlm


 

miércoles, 25 de julio de 2012

LA DOCTRINA DEL CAMPEÓN (9)








PENSAMIENTOS E IDEAS QUE AYUDAN A CONFIGURAR UNA FILOSOFÍA GANADORA


Los locos abren caminos por los que luego transitan los sabios

Las ideas duran poco, así que hay que hacer algo con ellas en seguida

La indignación moral suele ser envidia con aureola

Las coaliciones no sirve para crear cosas, pero sí para derribarlas

La religión, más que dar ánimos a los buenos, parece que la usan para asustar a los malos

La ternura es la pasión en modo pausa

Los conservadores son caballeros que luchan con un caballo muerto entre las piernas

La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de nuestro sistema cultural

Las personas más felices suelen ser aquellas que no tienen especial motivo para serlo

Cada clase social tiene su patología

Los placeres sencillos son el último refugio de las personas complicadas

La medicina ha avanzado tanto que es casi imposible encontrar una persona totalmente sana

Las peores experiencias son siempre las más provechosas

La verdad es la hija del tiempo

Las grandes obras son:

-soñadas por genios locos
-ejecutadas por luchadores natos
-disfrutadas por ciudadanos cuerdos
-criticadas por analistas inútiles





miércoles, 18 de julio de 2012

¿QUÉ PODEMOS APRENDER DE LOS NIÑOS?






Ser felices es lo primero que podríamos aprender. Si un niñ@ no se halla inmers@ en algún tipo de tragedia tangible y duradera, podemos asegurar que vive feliz. Especialmente en la franja de uno a cinco años. ¿Cómo lo consigue?

Se supone que su red neuronal está prácticamente desarrollada, a falta de las multiplicidades de las conexiones sinápticas que irán floreciendo con el pensamiento sostenido, con la experiencia vital y la educación, aportándole las complicaciones mentales de todas clases que el desarrollo de la inteligencia lleva implícitas.  Así pues, resulta que podríamos decir que el cerebro preescolar dispone de todo el hardware pero su software mental está en una fase anterior a la complejidad, y esto le permite moverse libremente en unos terrenos básicos, lúdicos, muy espontáneos: lejos de la reflexión, de la elucubración, de la preocupación; libre de análisis, de especulaciones y de conclusiones más o menos definitivas.

Una red cerebral así básica y sin complicaciones es obsevable a partir de los comportamientos de los infantes.

Un niñ@ se cae y se vuelve a levantar en seguida. Puede llorar (más si es en presencia de la madre), pero lo que nunca hace es quedarse tendid@ en el suelo. Cuantas veces caiga, tantas se levantará en seguida. Pronto parará de llorar y seguirá su vida feliz. La vida es fácil. (Es que no hay pasado ni futuro). Un cerebro así  instalado en el presente rabioso sólo puede ser momentáneamente infeliz (cuando se ha caído), y en seguida vuelve a ubicarse en la feroz dicha de estar viv@ y actuando ahora. (Un secreto: el adulto que interactúa con este niñ@, también vive instalad@ durante todo el periodo de la interactuación en este su feliz presente continuo)

Un niñ@ busca lo sencillo, duerme cuando tiene sueño y pregunta cuando no sabe algo. (Pruebe usted a practicar esto). Se lee en sus ojos que el mundo está lleno de cosas asombrosas, que no sabe contener las emociones y por tanto las expresa, que compartir es divertido, que no hay que hacer demasiado caso a los mayores. El peque se muere por relacionarse con otros peques y mira las cosas como si fuera la primera vez que las ve (y así es efectivamente la mayoría de las veces); tiene un ansia disparatada de aprender, y cuanto más aprende más quiere aprender, y siempre pregunta por qué, y no tiene sentido del ridículo y disfruta de cada momento y es honest@ porque no sabe mentir y se ríe si algo le gusta y llora si algo no le gusta o no puede conseguir lo que pretende. Y, cuando juega, su mente no pone límites. ¿A qué estáis jugando?

-Jugamos a que yo era una princesa que estaba en el bosque y entonces venían las plantas carnívoras y los dinosaurios y los monstruos horribles.  Pablito era un bombero astronauta y matabas a las flores carnívoras con una manguera de agua y nos escapábamos en la nave espacial a Marte y también a la luna, y habían los osos roncosos que querían robarnos las linternas de la acampada.

Y ponen el corazón en todo lo que hacen, y son extremamente flexibles. Se adaptan a todo con rapidez: aprender es genial. Disfrutar de todo: de la comida, de las canciones del parvulario, de los dibujos de la tele, de la compra en el super, del baño en la piscina.

¿Debería ser este el estado habitual del ser humano? Lo cierto es que, a medida que va pasando el tiempo y el niñ@ va creciendo e interaccionando con el mundo, su red neuronal amplia y amplia las conexiones y en su mente la información empieza a evaluarse, sopesarse, reevaluarse, reflexionarse. A partir de esto, se van a tomar decisiones. La inquietud por el futuro empieza a tomar cuerpo, Las nostalgias y los traumas del pasado, también. Los sentimientos van escondiéndose, las sonrisas van falseándose, las rabias se contienen hasta que acaban explotando en la cara de otro ser humano, generalmente muy querido.

Yo no creo que un adulto tenga que reeimplantarse las actitudes y comportamientos de cuando era niñ@. Pero hay mucho que aprender ahí para tratar de autentificarse y, si se quiere, de humanizarse. No creo que se deba influir sobre un niñ@ para que empiece pronto a pensar y comportarse como un adulto antes bien, pienso que hay dejarle desarrollar la infancia en todo su esplendor. Sin embargo, es importante comprender que los niños nacidos hoy son niños 2.0 y, por tanto, la tecnología digital es connatural para ellos. Aquello que es emocionantemente nuevo y flipante para la gente joven, que da cierto miedo a los ya maduritos y que choca y descoloca a una tercera edad que no sabe dónde vamos a ir a parar, forma parte del cerebro y de la conciencia natural de los niños de ahora, que por tanto se sientan delante de un ordenador de la manera más relajada y empiezan a navegar desde edades extremamente tempranas. Ahi va a desarrollarse una forma de autoaprendizaje nuevo, que desde luego debería ser supervisado y orientado por un educador, cuya función histórica de orador pontificante ha terminado pasando a ser la de un conductor desde la sombra.


"EN TIEMPOS DE CAMBIO, QUIENES ESTÉN ABIERTOS AL APRENDIZAJE SE ADUEÑARÁN DEL FUTURO, MIENTRAS QUE AQUELLOS QUE CREEN SABERLO TODO SÓLO ESTARÁN BIEN EQUIPADOS PARA UN MUNDO QUE YA NO EXISTE"

Erik Hoffer





















¿Le gustó este post? Hágaselo saber a Charles bennet junto con alguna experiencia propia al respecto. Gracias.






sábado, 14 de julio de 2012

DESIGN THINKING (3)








El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen

En este mundo nada dura: el que hoy tirita, mañana suda

Conservar algún proyecto o esperanza sería el llamado "arte de envejecer"

El que busca la verdad merece el castigo de encontrarla

Quien divulga sus desdichas no inspira piedad

Lo único que nos acerca a la realidad infinita es la emoción

Ir por leña y volver caliente le ocurre a alguna gente

La madre de la paz es la tolerancia

La juventud de la mente se mide por el grado de curiosidad que almacena

El talento es en buena medida una cuestión de insistencia

El amor es la más bonita flaqueza de nuestro espíritu

El verdadero dolor es el que se sufre sin testigos

El ser humano casi nunca sabe qué hacer con la libertad, ¿Será porque no suele tenerla?

Los instantes de felicidad son rebotes de un duro trabajo

Moralista es una persona que se rasca donde les pica a los demás