lunes, 12 de diciembre de 2011

SUPERDOTADOS




No se sabe quién  inventó este término que muchos consideramos inadecuado, y no menos la mayoría de  personas consideradas como superdotadas. Pero de momento no se ha encontrado alternativa a la acepción, así que no vamos a tener más remedio que seguir usándola.

Hay una teoría que dice que la superdotación es genéticamente hereditaria. Es posible que sea cierta, pero como casi siempre sólo en parte, puesto que también el entorno mentalmente muy activo en el que crece un  hij@ de padre(s) superdotado(s) propicia el desarrollo temprano de la estructura neuronal y su red conectómica y hace que la capacidad intelectual del niñ@ y su posterior evolución sean mucho más rápidos. Hay que recordar que el cerebro infantil es un globo deshinchado en el que, cuanto antes se "pintan" los bits del conocimiento, más grande será la extensión del área destinada al procesado de datos en el futuro globo hinchado. Y es esto lo que ocurriría en mayor o menor grado en un hogar superdotado donde se maneja un gran volumen de información selecta, que los infantes absorven en sus cerebros hiperreceptivos. ¿Cómo se puede identificar a un niñ@ superdotad@?  Con la mera observación subjetiva es fácil reconocer un candidato@, porque son niños que suelen ser ingeniosos en sus planteamientos, hábiles con el lenguaje, creativos (en el sentido de inventar situaciones imaginarias o juegos), capaces de mantener la concentración y extremamente curiosos y perseverantes.

Hasta hace bien poco, existía un tipo de test lineal de inteligencia que evaluaba un llamado "coeficiente intelectual" cuya base normal era 100. Aunque el test intentaba valorar ciertos aspectos de la inteligencia como el razonamiento, la lógica, el cálculo y la abstracción, lo cierto es que el "descubrimiento" de la inteligencia múltiple ha dado al traste con tan elemental termómetro. En efecto, ¿y la inteligencia emocional? ¿y la inteligencia social? ¿musical? ¿intrapersonal? El antiguo test podía resultar orientativo, pero era demasiado tendencioso por cuanto premiaba excesivamente el cálculo matemático, que usaba también como soporte de una especie de razonamiento general en busca de exactitudes, es decir: se sería más inteligente cuanto más cerca se estuviera de un alto nivel de inteligencia computacional. Por otra parte, aplicar cuestionarios humanísticos e interpretativos a una inteligencia tan extremamente amplia conciencial y emotivamente como es la humana podía dar lugar a situaciones disparatadas, inevaluables o tan divertidas como el famoso test (del que no recuerdo el nombre) donde a una de las preguntas, que era "¿cuál es tu ave favorita?", un testado contestó "perdiz a la vinagreta".

Se ha seguido y sigue hasta cierto punto confundiendo la inteligencia con la capacidad de cálculo lógico, sean números, progresiones o figuras geométricas tridimensionales a encajar unas con otras (y,aunque hay que mencionar que los tests de valoración son cada día más ajustados a nuevos aspectos, la verdad es que siguen siendo incompletos; hay incluso muchos estudiosos del tema, entre los que me cuento yo, que siguen dudando de la eficacia de cualquier tipo de test), y así es que muchas veces pueden ustedes haber conocido a un profesor@ de física con un coeficiente intelectual de 150 que no sabía -como quien dice- atarse los cordones de los zapatos, o a una persona con un coeficiente intelectual de menos de 100 que hablaba cuatro idiomas porque era camarer@ en un bar turístico.

La lógica matemática es la menos específicamente humana. De poco le ha servido la lógica al género humano, que precisamente gracias a su comportamiento en gran parte absurdo e imprevisible, pero también muy voluntarioso y optimista ha logrado, no tan sólo sobrevivir como especie partiendo de una fragilidad escalofriante, sino llegar a dominar el planeta, las comunicaciones y el espacio y convertirse en un semidiós. Los semidioses no son lógicos pero sí optimistas y nostálgicos. Las máquinas son lógicas y muy superiores a los humanos en inteligencia de cálculo, pero directamente estúpidas en estimaciones artísticas, emocionales, deportivas y sociales. No toman copas ni les pica la cabeza ni piensan qué les deparará el futuro, y es este tremendo valor añadido del amor y la emoción el que acaba confiriendo al humano su superioridad. Por eso, para medir su inteligencia necesitamos un "medidor" que abarque la multiplicidad de funciones de su insólito cerebro de una manera globalmente coherente, y no creo que exista ninguno todavía.

Los niños superdotados son sorprendentes por cuanto han aprendido antes y más rápido lo que los demás niños de su edad aprenderán más tarde con esfuerzo. Cuando por fin a los seis años se enseña a leer a los niños (nunca he comprendido por qué hay que esperar tanto: muchos de ellos hace ya un par de años que navegan por Internet sin saber leer, y ¡lo encuentran todo!), los superdotados, que ya han aprendido por sí solos hace tiempo, hacen cosas como enseñar a leer a sus compañeros "normales" para no aburrirse. ¿Qué ocurre? Probablemente la estructura neuronal inicial era similar a la de sus otros compañeros, pero por causas de genética y también de sobreestimulación informativa coherente, las conexiones (los conectomas) se han desarrollado muy rápidamente y han formado mapas mentales complejos ya a tierna edad. Las redes conectómicas se han habilitado, reforzado y espesado y la información circula ya rápida, emocional y efectiva. Y exigen permanentemente más conocimiento porque sino el aprendizaje se convierte para ellos en una magnífica red de autopistas propia por la que circulan escasos coches, y esto es el aburrimiento angustioso. Lo siguiente que ocurre es que, al no recibir este conocimiento por parte de sus educandos, aprenden a encontrarlo ellos solos, con los riesgos(?) que ello comporta.

Finalmente aparecen pues como más decisivas las autopistas (las conexiones), quizá porque las ciudades (las neuronas) ya estaban casi todas allí al nacer, y con la observación y el aprendizaje y el pensamiento y la utilización se van creando nuevas autopistas y carreteras medianas y pequeñas y grandes y largas y cortas que conectan una, dos, trenta o mil veces unas neuronas con otras, haciendo las redes tupidas, conectándolo todo con todo muchas veces. Entonces la información puede ir quedando contextualizada en magnitud, espacio, tiempo e ideología entre tantas otras dimensiones.

Diálogo de un papá con su hija Marta de tres años y medio:

Marta: El tiranosaurio rex tiene dientes muy grandes y se come a los niños de toda la clase y a toda la escuela y también un edificio.
Papá:  Pero los dinosaurios ahora ya no existen. Se murieron todos hace mucho, mucho tiempo.
Marta: Las personas los mataron, a que sí.
Papá: No, porque en aquel tiempo no había personas.
Marta: ¿Y dónde estaban las personas?
Papá: Todavía no había nacido ninguna persona.
Marta: ¿Y por qué los dinosaurios se murieron solos?
Papá: Porque una estrella del cielo chocó contra la Tierra.
Marta (pensando): Y...¿la Torre Eiffel de París qué?
Papá: Bueno, en aquel tiempo todavía no habían construído la Torre Eiffel.
(Marta no parece demasiado convencida)

Marta tiene mucha información atesorada, que ahora va a ir aprendiendo a contextualizar a medida que su red de conexiones neuronales vaya desarrollándose y adquiriendo inteligencia múltiple. Y los conectomas se irán habilitando e irán densificando la red hasta que un día, en una vejez lejana, se invierta el signo de la evolución y se vayan desahabilitando las conexiones dejando la inteligencia otra vez con información descontextualizada, esta vez de senilidad.

Los superdotados son unos humanos cuyo sistema conectómico se desarrolla más, y más de prisa, que en la evolución normal. La sobreinteligencia no es garantía de nada, ni mucho menos de mayor éxito social o profesional, y los superdotados suelen ser personas tendentes a la dispersión debido a que sienten curiosidad por el funcionamiento y el por qué de todas y cada una de las cosas de la vida. Por otra parte es relativamente común que niños superdotados acaben igualando su nivel cognitivo al de los demás al llegar a la edad adulta, si no es que persiste un entorno social y profesional propicio a la continuación de la evolución. Son personas exactamente iguales a las demás.

En una revista científica entrevistaban a una mujer profesional de la ingeniería de alto nivel, que en su infancia había sido alumna de un colegio de niños superdotados:

Periodista: ¿Y a qué dedica una tarde libre una ingeniera aeronáutica como usted?
Entrevistada: A merendar con las amigas, chismorrear y presumir de las hazañas deportivas de sus hijos.



links:

www.contenidos.universia.es/especiales/superdotados/ninos-superdotados/index.htm
http://www.asenid.com/

viernes, 9 de diciembre de 2011

NUEVA IMAGEN DEL CEREBRO


Publicado en National Geographic Magazine, Julio 2011
Texto de Tom O'Neil.
Imagen de Van Wedeen, Hospital General de Massachusetts (USA) y Patrick Hagmann, Hospital Universitario de Vaudois, Lausana (Suiza)




Nos gusta hacer alarde de materia gris, pues asociamos inteligencia con neuronas. Pero a los neurocientíficos también les interesa la materia blanca, esa maraña de fibras nerviosas que lleva la información de una a otra región cerebral. Nuestra identidad (recuerdos, pensamientos, emociones) deriva de esas interconexiones. El problema es que hasta la fecha no existía ningún aparato que permitiera ver y descodificar el laberinto neuronal en sujetos vivos. Pero esto ha cambiado.

Con una inversión pública de 30 millones de euros, varios equipos de investigación de Estados Unidos se valen de escáneres de última generación para crear una biblioteca de "conectomas", mapas del circuito cerebral, que prometen revelar cómo responde el órgano al envejecimiento, al aprendizaje y a otras situaciones. Los resultados del proyecto Conectoma Humano podrían traducirse en grandes avances en el tratamiento de patologías como el autismo o la esquizofrenia.

En esta imagen, obtenida mediante una nueva tecnología, lo que parece la peluca de un payaso es en realidad una representación cromática de las rutas creadas por las conexiones neuronales del cerebro. Cada hilo representa miles de fibras nerviosas llamadas axones. Su creador, el profesor Van Weeden, ha ideado una técnica de imagen en 3D que desvela las conexiones a partir de la observación de los movimientos del agua a través de tejidos de fibra. "El cerebro está perfectamente organizado, de ahí su belleza", afirma.

jueves, 8 de diciembre de 2011

MUSICA PARA LA CORTEZA PREFRONTAL DEL CEREBRO




ANDREA BOCELLI  interpreta            - Ave Maria     (Mascagni)
                                                              - Ave Maria     (Franz Schubert)

PLACIDO DOMINGO  interpreta        - Turandot - Giacomo Puccini   (aria Nessun dorma)

WOLFGANG AMADEUS MOZART    -Violin Concerto nº 5 in A  (2º movimiento)
                                                                -Confutatis  (Requiem)

JOHANNES SEBASTIAN BACH   -Double Violin Concerto in D minor (2º mov) Largo ma non tanto
                                                          -Chorale: Jesus bleibet meine freude

lunes, 5 de diciembre de 2011

LOS SENTIMIENTOS DE LOS NIÑOS

LOS OJOS HUMANOS:  ANTENAS MARAVILLOSAS DE LAS EMOCIONES




Cuando yo tenía ocho años, mi mejor amigo de la clase perdió a su madre. Esta es la peor tragedia que puede ocurrirle a un niñ@, cuyo carácter va a quedar condicionado el resto de su vida por este hecho. A esta edad, si se pierde el único amor todavía explicitado en forma de besos y caricias, nadie más volverá a besarte y acariciarte de esta forma el resto de la infancia, que es la época en que esta profusión biológica es decisiva para adquirir seguridad en un@ mism@. El mundo aparece entonces en su aspecto más hostil sin que haya cobijo para la pequeña alma infantil. Ni siquiera un padre amante puede sustituir esta función materna. Yo quedé muy impresionado, y sólo imaginarme la posibilidad de que mi madre no estuviera en este mundo hacía que mis ojos se llenaran de lágrimas.

Lo que ocurrió más adelante me dejó perplejo. Aparte de unos pocos que ya lo sabían, mi amigo se mostraba aterrorizado por la posibilidad que otros niños se enteraran que no tenía madre. Todos los niños tenían papá y mamá y él no. Si un niño comentaba algo sobre su propia madre, mi amigo contestaba, ante mi asombro, "pues la mía también". Sentía vergüenza por no tener madre. Porque, desde luego, la sensibilidades de la mayoría de maestros de aquella época al respecto de los posibles sentimientos de los niños era nula, y eso que se trataba de un colegio religioso. Mi amigo se avergonzaba de sus sentimientos. Porque le habían enseñado que como niño no debía lloriquear. Se esperaba de él que se comportara como un hombre(!), es decir: jamás mostrar los sentimientos como hacen las niñas. Eran otros tiempos, y yo también sufrí este síndrome del macho duro durante un cierto tiempo gracias a la estupidez de mis educandos.

Y no crean que las cosas han mejorado tanto en estos tiempos. Al menos yo no conozco ningún colegio donde se enseñe a los niños a compartir sentimientos con los compañeros. Y me refiero a sentimientos de todas clases y especialmente a sentimientos positivos: la alegría, el entusiasmo, el gusto por la vida. Pero naturalmente también las penas, cuando las hay, porque compartidas con tus amigos pesan mucho menos, y porque es una ocasión de presentar a los pequeños las nociones de compasión y solidaridad.

Los sentimientos infantiles son como brotes tiernos de algo que un día será un árbol, y al no estar todavía tocados por los elementos ásperos de la vida, son frágiles y auténticos. Hay que respetarlos, regarlos, mimarlos. Estamos aceptando de manera definitiva que la inteligencia humana es básicamente emocional, ¿no es cierto? ¿Y entonces? Lo primero que tendremos que cultivar son las emociones de nuestros hijos, antes de cualquier otra cosa, antes de cualquier aprendizaje, antes de cualquier contenido informativo.

Siempre he creído, quizás un poco ingenuamente, que los padres tenemos la oportunidad de construir una sociedad mejor para el futuro a través de la educación humanística de nuestros hijos. Pero, y ojalá me equivoque, tengo la impresión que la educación actual, aparte de algo caótica y desorientada, sigue incidiendo más en la información que en el conocimiento. Vuelvan a mirar por favor los ojos emocionados del bebé de la fotografía ante la perspectiva que se le avecina, y díganme si no creen que los sentimientos de los infantes es de lo más importante que nos podemos ocupar como instructores vitales.






Bibliografía:

Educar con inteligencia emocional
Elias, MJ
Tobias, SE
Frielander, BS

Plaza y Janés
Barcelona 2000



Link :

www.psicologia-online.com/monografias/1/infancia_ie.shtml















































 

sábado, 3 de diciembre de 2011

LIBERTAD Y JUSTICIA, ¿SON PAREJA?




Con el amor no valen sortilegios. Amar es algo que sale de la esencia misma del ser libre, y aunque usted hipnotizara a alguien para que le amara (alguien que se dejara, por supuesto, porque si no es imposible hipnotizar) no serviría para nada. Porque es bien sabido que el hipnotismo no funciona para que alguien haga algo en contra de sus creencias naturales libres y arraigadas. Nadie ha sabido jamás de qué lugar de la mente sale esta fuerza maravillosa que hace que una persona quiera a otra, al principio desconocida, en uso de su libertad. Si desaparece esa libertad no es posible amar. Cuando se quiere forzar a alguien, no funciona. Incluso cuando alguien se fuerza a sí mismo a amar, tampoco funciona. Amor y libertad van juntos, y eso es aceptado hoy por todo ser digamos intelectualmente civilizado.

No siempre ha sido así. Casi nunca ha sido así. Todavía hoy a la gente de hoy se le imponen a la fuerza amores para nada correspondidos: amor a un espos@ pre-concertad@, amor a una familia dinástica, a un patrón forzado, a un rey obligado, a una patria impuesta, al profeta de una religión y no digamos ya a dios, a los santos y a toda suerte de iconos sagrados como cruces, estrellas, estatuas y reliquias.

Contemplar la libertad desde el punto de vista del amor nos permite empezar a comprenderla un poco mejor. ¿Qué es la libertad? Yo he preguntado muchas veces a la gente si se consideran personas libres, y nunca nadie me ha contestado que no. ¿No es esto algo sospechoso? ¿O es una buena noticia? ¿Y la libertad ama a la justicia? ¿La justicia ama a la libertad? Son dos preguntas complejas. Yo no sé contestarlas ni a nivel social ni a nivel individual y me encantaría que alguien pudiera iluminarme al respecto. Está claro que estamos hablando de la libertad y justicia humanas, y por tanto sumamente imperfectas. Me gustaría mucho saber por ejemplo qué es objetivamente la justicia, y constato que mucha gente tiene una percepción social absolutamente personal de ella, es decir, pasada por el cedazo de cultura, intereses y creencias, e interpretada a partir de su propia situación en la sociedad. Si a esto le añadimos la deformación mediática en casos que saltan a luz pública... Pero no hablemos de esa justicia. Me gustaría referirme a lo habitualmente injusto de las relaciones basadas en el amor, donde la balanza suele encontrarse muy decantada a uno de los dos lados. Y, sin embargo, cada día está más claro que el que más da es el que más goza, así que la balanza inclinada del lado contrario sería una buena señal.

Si queremos saber como funciona el puro amor en libertad total, deberemos aproximarnos a la contemplación del amor de una madre por su hij@, posiblemente la más potente manifestación de esta fuerza en el mundo de los humanos vivos. Entrega total sin condiciones, sin pretender nada a cambio: un amor que florece en la tierra de la más absoluta libertad, superior incluso al amor propio. ¿Podremos aprender de él, podremos tomarlo como modelo de comportamiento e intentar acercarnos a su nivel cuando nuestra conciencia haya decidido amar a alguien libremente sin condiciones y sin pedir nada a cambio? Amor y libertad parecen ser pareja, pero amor y justicia desde luego que no. Y ¿qué más da? Al amor no le interesa si la relación es justa o no, y es precisamente este hecho que lo hace tan libre.

No soy para nada experto en relaciones de pareja, y siempre me he preguntado qué significa vivir un amor de pareja en libertad, como tantas veces se oye. ¿Significa que cada uno puede ejercer la libertad fuera de la pareja (pero no lo hace por que no le apetece); significa que esa libertad es ejercible sólo dentro del ámbito de la pareja (es decir, todo lo que hagamos lo compartiremos), o acaso significa que en uso de nuestra libertad decidimos enjaularnos juntos? Supongo que cualquiera de estos casos implica el respeto a la individualidad del compañer@

Lo que sí tengo claro es que amar libremente es la única cosa que da sentido real a nuestra existencia. Porque creo que, de todas las fuerzas que interaccionan en el universo, el amor es la única fuerza eterna, y no lo digo en sentido místico sino en sentido absolutamente literal y físico. La justicia tiene el deber de amar a la libertad, pero rara vez lo hace. La libertad besa a la justicia si ésta se deja, pero sólo como amante ocasional. El amor es el único amante serio compatible con la libertad y con la justicia. Vaya lío.


CITAS SOBRE LA LIBERTAD:

La mente es la única cosa posiblemente libre de toda tu identidad
La libertad es la capacidad del ser humano de elegir sus propias cadenas
Donde vive la libertad, ésa es mi patria

CITAS SOBRE EL AMOR:

El amor es la alegría de los buenos, la reflexión de los sabios, el asombro de los incrédulos
Un día le dijo el amor a la amistad: ¿si ya existo yo, por qué existes tú?
Con amor y aguardiente, nada se siente

CITAS SOBRE LA JUSTICIA:

Cuando alguien pide justicia, lo que pide en realidad es que le dén la razón
En una dictadura la justicia es peligrosísima
Es más fácil ser caritativo que just@

PROVERBIO ÁRABE:

En el mundo hay tres cosas imposibles de esconder, que son: el amor, el humo y un hombre montado en un camello

lunes, 28 de noviembre de 2011

LA ENERGÍA DEL VACÍO




    ESTÁ EN TODAS PARTES



Si, desde un estado relajado, usted dirige las palmas de las manos al cielo y las mantiene así un par de minutos, empezará a notar un calorcillo. Luego las junta hasta una distancia de unos diez o quince centímetros la una de la otra,  y en seguida notará bastante calor. Este calor acumulado es energía, que usted ha capturado del espacio. Ponga ahora las palmas (siempre a una distancia de diez centímetros) sobre aquello a lo que usted desee transferir esta energía: su propio rostro (su persona), una rodilla que le duele, la frente (la mente), la persona amada, un bebé enfermo, la foto de una tienda que acaba de montar o de una casa que acaba de alquilar, un rosal que parece languidecer, un canario que canta poco. Naturalmente deberá hacerlo de manera repetida durante un periodo de tiempo dependiendo de la dificultad de lo que quiera conseguir y los resultados, en la gran mayoría de los casos, le sorprenderán muy gratamente. Una mujer con problemas de fecundidad (que yo conozco) utilizó esta técnica poniendo las manos sobre su vientre cada día durante tres meses y hoy tiene una preciosa hijita. Conozco también varios casos de curación de cánceres (naturalmente sin dejar de recibir tratamiento médico). ¿Verdad que es sencillo? El universo está lleno de energía: el universo es energía. La enorme masa del universo, multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado, sería la energía total estimada: E=mc2 ; una cifra que tiende a infinito.


Un átomo es una magneto: un sistema planetario móvil que genera energía. Como todos los cuerpos están formados por átomos, todos los cuerpos tienen energía que emiten en forma de magnetismo. Los humanos también somos magnéticos y por eso también podemos absorver y generar energía (véase el aura). El planeta Tierra, además, gira sobre sí mismo y es una magneto gigante. No digamos ya Júpiter. El propio sistema solar es una magneto colosal, que gira alrededor del centro de la Vía Láctea. Las galaxias son magnetos descomunales: la energía está en todas partes, y también en el tejido del espacio o vacío. Según el científico Werner Heisenberg el vacío es un sistema inestable donde las partículas elementales fluctúan, creando un Principio de Indeterminación. Entonces, la textura misma del espacio sería deformable y sufriría fluctuaciones cuánticas con partículas que se crean y se descrean. La manifestación de esta energía del vacío tiene así lugar por la aparición de pares como por ejemplo electrones y positrones, y la energía implicada en la aparición es de un millón de electronvoltios en cada uno de los pares. Después de un tiempo brevísimo este par se aniquila y el sistema recupera su estado inicial. El proceso se repite ad infinitum a la velocidad de la luz. El vacío vibra de energía o "ronronea". Muchos cosmólogos creen que la existencia del universo material puede derivarse de una fluctuación cuántica de inimaginable densidad energética. Algunos grandes maestros orientales del pensamiento perciben la fluctuación cuántica como "la puerta" de la existencia espiritual a la material.


Sea como fuere, lo cierto es que hay una energía ahí desde siempre, conectándolo todo, como una fruta madura que puede recogerse. Unos la llaman energía vital; otros conciencia cósmica, archivos akhasicos, prana... lo importante es que la mente, en el pensar y el imaginar, se conecta a ella, se nutre de ella, se tranquiliza con ella. Es lo mismo que hacemos físicamente con el sol: nos tumbamos desnudos y dejamos que nos vitalice. Pero el sol es "sólo" una estrella que emite energía cerca de nosotros, mientras que la energía del vacío cuántico da vida y movimiento a todo un universo.



Sintonizar la mente con este fenómeno es decir, ponerla a vibrar en su frecuencia, resulta en una extraña vitalización, en una paz inalcanzable de otro modo, en una sabiduría infusa que no admite razonamientos. Puede que sea porque la mente
es parte de esta esencia "ronroneante" del vacío cósmico o también, como algunos creen, porque esta esencia no es más que el pensamiento de un Dios en el acto de amar todo lo que ha creado.




                                   
                                   




 

Lectura recomendada:
Quantum Entrainment
Frank Kinslow
Editorial Srio

miércoles, 23 de noviembre de 2011

EL CAMPEON MÁS GRANDE




Si alguien piensa que las dificultades con las que tiene que luchar o el nivel de lo que le exige la vida son excesivos; si alguien todavía duda de la capacidad de la mente humana para conseguir lo que quiere; si alguien sufre por las calamidades a las que debe enfrentarse, o no se ve con energía para afrontar la tragedia o la soledad, es conveniente que se fije en el hombre de la fotografía y sopese la posibilidad de tomarle como modelo de comportamiento. Porque él es un gran campeón. Porque él es un líder en uso de su inteligencia. Me declaro  rendido admirador de aquellos políticos -pocos- que han sido capaces sólo con su mente y su trabajo, sólo con la fuerza que da sentirse al lado de la verdad y de la voluntad popular, sin revoluciones violentas y con total serenidad y estoicismo, liberar a millones de ciudadanos oprimidos, restaurar la justicia, y hacer que el bienestar y la libertad les alcance. En el siglo pasado, paralelamente a jefes de gobierno paranoicos y delirantes, agresivos, chillones, incompetentes o fatuos ha habido varios líderes así, y el mundo en su globalidad cambió y dió un paso adelante gracias a ellos. Grandes campeones, sus victorias sobre el odio y la intolerancia han sido las de todos nosotros.

Personalmente pienso en Mandela, Gorvatxov, Kennedy y Gandhi, que a pesar de sus errores políticos, lograron mejorar efectivamente el mundo de la segunda mitad del siglo XX, y muchos millones de personas fueron liberadas de su situación de opresión después de los disparates apocalípticos de las guerras mundiales, del apartheid, del colonialismo, de la discriminación racial y de la conculcación de los derechos humanos. Ya sé que queda una inmensidad por hacer, pero no es menos cierto que estos cuatro políticos consiguieron cambiar para bien el destino de muchísimos seres humanos: el desmontaje del régimen soviético, el fin del apartheid en Sudáfrica, la ley de derechos civiles en Estados Unidos, la independencia de la India. Dos de ellos murieron, cómo no, asesinados.

Nelson Mandela es mi campeón favorito. Mi admiración por él viene, no sólo de su capacidad de lucha y su resistencia frente a las adversidades (como pasarse ventisiete años en la cárcel dirigiendo el movimiento pro igualdad de derechos), sino precisamente por la increíble fortaleza mental que se requiere para no perder de vista los objetivos que se persiguen, años y más años inmovilizado entre paredes, no sabiendo si tus camaradas siguen confiando en tí o tu mujer y tus hijos todavía te quieren o piensan en tí. Y más: haber ganado la lucha desde la prisión, con el presidente del país pidiéndote por favor si querrías negociar, y hacerlo en el despacho presidencial vestido de presidiario pero con tal nivel de dignidad y carisma que las personas allí reunidas comprenden en seguida que están en presencia del próximo presidente de una Sudáfrica democrática e igualitaria.

Es muy buena idea tener un campeón@ o ídolo  del que imitar el oficio. No es necesario que sea un personaje histórico de abasto mundial; muchas veces puede tratarse de alguien próximo o incluso de un familiar. Del mismo modo que si se quiere aprender a esquiar debería mirarse sistemáticamente sólo a los que esquían bien (el subconsciente tiende a marcar patrones automáticos de comportamiento a partir de los modelos que se le proponen regularmente), un artista o empresari@ o profesional o estudiante debería encontrar un admirad@ imitable a partir del cual ir construyendo el proyecto propio. Luego, cuando ya se ha levantado el vuelo, se puede buscar uno mejor o empezar a ser modelo para otros, especialmente jóvenes. Así se suceden las generaciones de profesionales y así se constituye el progreso según creo.                       

Y el señor Mandela, ahora retirado, sigue disfrutando a sus noventa y tres años del respeto universal y del agradecimiento de tanta gente que le debe su libertad. Conserva la elegancia y su tremendo carisma. Su antigua cárcel es un museo que cada año miles de sudafricanos y personas de todo el mundo visitan con reverencia.





links:
www.biografiasyvidas.com/biografia/m/mandela.htm