lunes, 14 de mayo de 2012

LA DOCTRINA DEL CAMPEÓN (3)






PENSAMIENTOS QUE AYUDAN A CONFORMAR UNA FILOSOFÍA GANADORA




Para conocer la mente de una persona, fíjate en cuáles son sus aspiraciones
La libertad es el derecho de hacer todo lo que no perjudique a los demás
El optimista se equivoca tantas veces como el pesimista, pero se divierte mucho más
La botánica es el arte de insultar las flores en griego y en latín
Worry kills more people than work because there are more people worried than working
¿La música es la ropa del amor?
Perdona siempre a tus enemigos, no hay nada que les enfurezca más
¿No tienes enemigos? ¿Es que nunca has dicho la verdad?
El arte de superar grandes obstáculos se aprende con la costumbre de superar los pequeños
En esta época, parece que la información viene superando al conocimiento
Es duro tener que abandonar la lógica para entregarse totalmente a la cultura digital
La anémica rutina social se revitaliza con el suplemento vitamínico de la juventud
Si aguantas con valor las malas rachas, después disfrutarás de los buenos tiempos
La prosperidad es sólo un instrumento, no un vellocino de oro al que adorar
La verdad no necesita mártires



















EL COLOR DEL DINERO






Parece ser que en el Far West, cuando un forastero se sentaba a una mesa de juego había que saber si llevaba dinero encima. Como resultaba un poco incómodo requerirle directamente a que mostrara el contenido de sus bolsillos, algún ingenioso inventó la cortés pregunta "May I see the colour of your money?"
Todo el mundo sabe que los dólares americanos son todos de un mismo color gris indefinido.

Mucha gente me ha preguntado, en el transcurso de mi vida profesional, si las técnicas del entrenamiento mental pueden ser utilizadas con el objetivo de ganar dinero. Yo creo que no, porque el dinero es algo abstracto que representa riqueza pero no lo es, y por eso no es objetivable. Poseer una casa es una riqueza real (cuyo valor se puede representar con una suma de dinero), pero la fortuna dineraria sólo adquiere sentido cuando se conoce qué cantidad de riqueza real la sostiene.

Ganar dinero de manera ética suele ser el resultado colateral de la plasmación de una idea inicial a la que se le ha aplicado ilusión, estudio y trabajo durante un periodo de tiempo sostenido largamente. Ganar dinero (mucho dinero, se entiende) no es posible en el corto plazo, porque primero es necesario generar la riqueza real que lo va a representar, y esto es un proceso lento. El gran colapso actual del capitalismo obedece al simple hecho de la especulación financiera es decir, a generación de dinero artificial que no representa riqueza real y es por tanto, en sentido ético, falso: los pelotazos, las loterías, las estafas; incluso las mismas herencias dinerarias no tienen contrapartida auténtica de riqueza y se desvanecen fácilmente. Son un fake.

Las riquezas no materiales ni siquiera pueden ser representadas por el dinero. El amor, el gozo de tomar el sol en la playa, las emociones positivas en general y todos aquellos intangibles que hacen feliz como el orgullo de la victoria o la satisfacción moral de ayudar a los demás no tienen precio. El dinero es un concepto teórico y extremamente volátil, vil aunque necesario, y no es válido como objetivo propuesto. La única manera de acceder a él es construir. Trabajar y aprender sin pensar en el dinero, mantener en la mente una ilusión tangible y alcanzable, seguir aprendiendo y seguir trabajando. Entonces llega un día sorprendente donde el proyecto ya es una realidad, la meta ha sido conseguida y el dinero está allí, para recogerse, como una fruta que ha crecido y madurado en el árbol de la idea primigenia.

El dinero, como la suerte, se acostumbra a conseguir cuanto menos se piensa en él. Ya sé que no es fácil si la urgencia es mayúscula. En este caso habrá que ser consciente que obtener dinero en el corto plazo sólo puede darse en pequeñas cantidades. Conseguir una sólida fortuna, un legado que transmitir a los hijos, es un proyecto de larga duración. Así que la fórmula del dinero es: aprendizaje + esfuerzo + tiempo.

Isaac Aaron Rabin hablaba un día, durante sus rezos, con el Altísimo.
-Señor, en vuestros parámetros de eternidad, ¿es verdad que para Vos un instante de tiempo es como para nosostros un millón de años?
-Así es, en efecto, -respondió el Señor.
-Así pues, dentro de estos mismos parámetros, lo que para nosotros sería un millón de dólares para Vos sería tan sólo un dólar, ¿no es cierto?
-Sí, podría decirse que sí, -contestó el Señor
-Señor -prosiguió el piadoso judío-, soy un hombre pobre y honrado. Os pido que me hagáis la dávida de ese dólar.
-De acuerdo. Un instante, por favor -contestó Dios.




















¿Le gustó este post? Charles Bennet estará feliz de recibir sus comentarios.


sábado, 12 de mayo de 2012

LA IMAGINACIÓN COMO HERRAMIENTA DE LA VOLUNTAD






La imaginación entra al servicio de la voluntad a partir del momento en que decidimos autoprogramarnos para ser ganadores es decir, para alcanzar nuestros objetivos de manera justa y razonable. Imaginar extensamente es probablemente un privilegio único de la especie humana y es el instrumento que nos concede libre albedrío, puesto que podemos programar y modificar la voluntad utilizándolo.

Imaginar lo que queremos ser y hacer es fácil pero requiere de un sistema operativo riguroso, sin el cual los conceptos imaginados se diluyen en el éter mezclados con pensamientos y deseos de todas clases, propios y ajenos. Se trata pues de la emisión y mantenimiento de imágenes cuidadosamente imaginadas, definidas con toda precisión y mantenidas con gran atención. Cuando esto es así, los pensamientos visuales inician entonces un proceso de acción sobre los automatismos instintivos y afectivos del subconsciente, y empiezan a modificar las tendencias de actuación en el sentido deseado.

El cerebro transmite impulsos específicos a los músculos para movilizarlos. Cuando el movimiento muscular es imaginado, el cerebro genera igualmente un impulso específico idéntico al del movimiento real. Esto significa, según una teoría llamada psiconeuromuscular, que los impulsos utilizan los mismos canales neuronales para ambas gestiones, creando estructuras de cierto automatismo según órdenes de la voluntad o de la imaginación indistintamente. La sola evocación del movimiento o de la acción dispara los impulsos.

Así resulta en definitiva que el sistema nervioso puede, por medio de repeticiones constantes, establecer un
patrón de conducta subconsciente capaz literalmente de cualquier cosa. La visualización repetitiva, acompañada por ejemplo de la evocación de olor y sonido cuando es oportuno o de cualquier otro signo periférico reforzante, acaba resultando en un patrón de comportamiento. El subconsciente es el disco duro que graba estos impulsos, como tantos otros que recibe de forma involuntaria, y todos juntos acaban conformando la personalidad y sus actuaciones.

Gracias a la función de la imaginación el ser humano puede programarse a sí mism@, siendo ésta probablemente la cualidad que lo ha hecho progresar tanto en relación a los demás animales, El ser humano es dueñ@ de sí mism@ si así lo desea. Deseo que convertirá en imaginación, y luego en motivación, luego en voluntad, luego en ilusión y luego en realización.










enlaces:

jose-antonio-marina.blogspot.com/
programa Redes rtve Eduard Punset: La imaginación de los bebés
@NeuroNow





¿Le gustó este post? Charles Bennet agradecerá y contestará a sus comentarios.



























martes, 8 de mayo de 2012

CÓMO RECONOCER GENIOS





Puede que usted piense que la mayoría de sus conocidos son esencialmente tontos, y es posible que así sea. La verdad es que un grupo de forofos en un partido de fútbol o un grupo de señoras comentando las últimas novedades de la prensa del corazón no parecen brillar especialmente por su nivel intelectivo. ¡Penalty clarísimo, coño! ¿Has visto el modelito hortera de la Sara Ferguson?

Sin embargo, es posible que entre ellos haya más de un@ genio escondido. Los genios también tienen derecho a relajarse y a divertirse y a pasar desapercibidos. La cantidad de genios que existe hoy en día es muy superior a la de los tiempos pasados, donde sobresalían excesivamente porque el nivel educacional general era bajísimo. Además, al ser reconocid@ como tal, el genio era colocad@ inmediatamente sobre un pedestal mediático de la época y expuest@ a los cuatro vientos de la rosa.

Yo creo que un genio no es más que un personaje que practica excepcionalmente bien su profesión esto es, un campeón@. Desde una escritora a un físico, desde un pintor a una actriz, desde un@ deportista a un benefactor de la humanidad. ¿Cómo distinguirlos en el tumultuoso océano de la masa mediocre? Existen algunas claves (si se practica la observación), y quizás la más característica es que se trata de gente que intenta encontrar respuesta a los problemas por caminos diferentes. Variando el enfoque, pueden encontrarse nuevas soluciones. Hace años, formé parte de un jurado que debía premiar un cuento de Navidad. Recuerdo que pensé en la dificultad de escribir sobre algo tan trillado y que el relato resultara atractivo y original, y así lo confirmó el montón de cuentos que tuve que leer. Pero al final uno me llamó mucho la atención. Lo había escrito una chica de quince años. En una cabaña semiabandonada del bosque había una vieja carcasa de madera de lo que había sido una radio en el interior de la cual, en un rinconcito, una pequeña araña había tejido su tela y vivía tranquila capturando sus insectitos. Y una tarde que había estado nevando llegaba de repente una familia; encendían el fuego, decoraban un árbol, asaban un pavo, cantaban canciones, se abrazaban y besaban; todo ello con la arañita de diminuto testigo... Finalmente resultó el cuento ganador, y todo el jurado estuvo de acuerdo en la originalidad del punto de vista del viejo tema.

Los genios discretos son personas productivas, relacionan fácilmente conocimiento con datos, suelen hacer visibles sus pensamientos, están listas para sacarle partido al azar y piensan metafóricamente. Pueden tolerar la crítica y el pensamiento opuesto. No creen en la inspiración pero sí en la intuición: han aprendido a conectar la mente con algún nivel superior. En el caso de los niños, los signos de probable genialidad están mucho más acotados porque son muy visibles:
aprenden a leer a edad muy temprana, tienen una memoria sobresaliente, preguntan todo el tiempo y poseen una sorprendente conciencia y preocupación sobre acontecimientos de orden mundial. Cuando juegan con los otros niños rehusan dirigir, aunque suelen proponer.

De las personas de esta características se puede aprender mucho. Siempre acabamos teniendo algunas cerca de nosotros. Hay que tener los ojos bien abiertos porque, cuanto más genial es la persona, menos cuenta se da de su propia genialidad, así que no es por la promoción ni por el autobombo que las vamos a descubrir. Son modelos de comportamiento útiles para nosotros mismos, pero también y muy especialmente a la hora de señalar sus performances a nuestros hijos.






















¿Le resultó útil este post?  ¿Alguna vivencia personal? Charles estará feliz de recibir sus comentarios. Gracias.




















domingo, 6 de mayo de 2012

LA DOCTRINA DEL CAMPEÓN (2)




PENSAMIENTOS QUE AYUDAN A CONFORMAR UNA FILOSOFÍA GANADORA


Mi psicólogo es mi ordenador
La vejez es una enfermedad mortal
Conocer el camino no es caminarlo
Puedes rezar, pero no dejes de remar
Los tontos son más trabajadores que los malvados
Los que trabajan de pié cobran menos que los que trabajan sentados
Hay más gente infeliz por falta de lo superfluo que por falta de lo necesario
When you dig another out of their troubles, you find a place to bury your own
Conocer cómo funciona el cerebro ayuda a aprender
Entrenamiento mental triunfa sobre aprendizaje tradicional
Las emociones no se curan con razones, sino con otras emociones
Lo mejor del futuro es que sólo llega un día a la vez
No es tolerante quien no tolera la intolerancia
Los intelectuales están siempre donde hay un canapé
Se dice lo que se piensa sólo cuando no se piensa lo que se dice












sábado, 5 de mayo de 2012

CUANTO MÁS SABES, MÁS PUEDES APRENDER




Este mapa mental es un modelo quizás mil millones de veces inferior al de una red neuronal local del cerebro humano que procesa esta misma información. Partiendo del concepto central "fruta", cada uno de los sub-conceptos y sus derivados reforzaría o generaría conexiones interneuronales con otros conceptos semejantes, paralelos antiguos archivados y finalmente disgresores con un porcentaje de rebote descomunal, creando trends mentales que sólo se detendrían cuando el pensamiento se focalizara en otro concepto diferenciado, que sería el siguiente  de la corriente mental que no se detiene nunca.

La complejidad del sistema neuronal permite procesamientos de datos muy superiores a los de cualquier ordenador electrónico, sobretodo en el arte de calibrar sentimientos y sutilezas; y hay quien opina que también en operativa de cálculo, cualidad ésta raramente desarrollada y mantenida en el cerebro quizá por ser repetitiva y poco estimulante. La cuestión es que el sistema cognitivo lógico-consciente del cerebro (10%), al que podríamos llamar manual,  predomina sobre el sistema cognitivo intuitivo-inconsciente (90%), al que podríamos llamar automático, quedando así las grandes facultades de previsión y resolución automáticas bastante desaprovechadas en favor de la forma menos efectiva de pensamiento. El homo sapiens está tan orgulloso de la recién adquirida racionalidad que no es consciente que eclipsa su enorme inteligencia genética, aquella que acumula todos los datos de su evolución antropológica.

Estamos aprendiendo constantemente y el cerebro, cuanto más aprende, más extiende la red neuronal y por tanto la capacidad de aprender. Cada item que fabricamos, cada texto que leemos, cada imagen que examinamos, cada evento que observamos amplía una zona o un área de la red. Cada juego, cada diálogo, cada pensamiento es un aumento de la inteligencia. Cada explicación que damos, cada argumento que desarrollamos es un aprendizaje implícito. Toda esta nueva información cognitiva queda registrada en los archivos profundos de la experiencia genética, y constituye el aspecto más magno de la sabiduría del individuo. Otra cosa es la accesibilidad consciente a este tesoro informativo que la educación moderna suele reprimir en aras de un realismo racional basado en tocar para creer.

Los cinco o siete primeros años del cerebro infantil son la ocasión de oro para formar cerebros especialmente inteligentes. En la era digital, con el progreso tecnológico desbocado, el que tenga más capacidad intelectual accederá a puestos más altos. Dentro de unos años el colectivo humano habrá alcanzado un grado de complejidad tan enorme que se necesitará gente muy preparada para gestionarlo. Es evidente que este fenómeno ya ha comenzado, y se pueden sentir escalofríos si se analiza el nivel de brutal mediocridad de la mayoría de políticos actuales. Los niños, desde su mismo nacimiento pero especialmente en la edad preescolar aprenden todo lo que se les enseñe. No es una cuestión de suministrarles un gran volumen de información, sino uno cualitativo para que aprendan a aprender. Su red neuronal virgen, con un potencial sin límite, está ansiosa por recibir y ampliarse. Nada gusta más a los niños que aprender. Cuando un niñ@ es estimulado a esta edad (siempre a base de juegos) desarrolla un sistema ampliado de recepción, de interpretación y almacenamiento de datos, que le permitirá posteriormente acceder a niveles técnicos e intelectuales superiores con gran facilidad. Oh! Parece que tenemos un hijo@ superdotad@! No. Lo que ocurre es que su red neuronal ha sido ampliada cuando aún era extremamente moldeable, y ahora su extensión es más grande y las nuevas complejidades le resultan perfectamente asimilables. En otras palabras: es más inteligente.

De mayor, esta misma percepción es aplicable. Cualquier persona, sin límite de edad, que aumente constantemente su nivel de aprendizaje, tendrá más posibilidad de comprender y aprender cosas nuevas puesto que el cerebro sigue fabricando circuitos para la gestión del nuevo conocimiento que a la vez genera nuevas redes y así sucesivamente. Las personas que hasta una edad muy avanzada conservan sus cualidades intelectuales es porque no han dejado de aprender, retardando el proceso de deterioro senil de manera muy considerable.

Para terminar quisiera reproducir una noticia aparecida recientemente en los periódicos y también en la red. No voy a comentarla porque me parece tan disparatada y alucinante que seguramente mi irritación me haría decir tonterías. Como verán, se comenta sola:

"Una profesora ha sido despedida de la Escuela Española de Escaldes en Andorra para la que trabajaba porque sus alumnos han obtenido un nivel demasiado elevado a una edad muy temprana. Los once alumnos de P4 de los cuales es tutora desde hace dos cursos saben leer, empiezan a escribir y también saben sumar y restar. Este es uno de los motivos que aparecen en el informe realizado por un inspector procedente de Madrid, el cual ha sido avalado por la dirección de este centro educativo español. El informe aconseja a la profesora que se vaya de esta escuela y vuelva al estado español, porque sus alumnos tienen un nivel demasiado alto, que no se corresponde al desarrollo curricular de este curso escolar en una escuela pública. La ley española expone que hay que ofrecer unos mínimos educativos, pero en ningún caso menciona que tenga que haber unos máximos. Según los padres, el motivo por el cual los preescolares están tan avanzados es porque están hipermotivados por la profesora. Los niños, contentos, piden más, y ella les da más."















¿Alguna vivencia personal al respecto? Charles Bennet le agradecerá su aportación. Saludos.


jueves, 3 de mayo de 2012

LA CULTURA DEL TRABAJO







T. Harv Eker es un señor nacido en Canadá que organiza seminarios y conferencias donde explica cómo ser millonario. A la americana.

Un periodista de La Vanguardia de Barcelona, Lluis Amiguet, en una entrevista, le hace esta primera pregunta:
-Si usted fuera tan bueno enseñando a ser millonario, ya lo sería y no estaría aquí dando cursos...

Dejemos la respuesta para luego. Lo que desearía resaltar es la pregunta, que lleva implícita de modo fenomenal la manera de pensar tan mediterránea según la cual el trabajo es un castigo. El periodista da por sentado, de acuerdo con su propia manera de pensar, que el objetivo de cualquier persona es ser millonario para dejar de trabajar. Por consiguiente, si sigue trabajando, es que todavía no es millonario.

 Toda la cultura de los países del sur está impregnada con la idea subyacente de la esclavitud del trabajo. Los mismos gobiernos y administraciones, lejos de educar y animar a la gente en el sentido de trabajar para crecer profesionalmente y participar en el desarrollo de la sociedad,  promocionan loterías, lotos, quinielas y rifas: a ver si te toca y puedes tirar de una vez el despertador por la ventana. Sí. sí, a la que pueda, vendo mi empresa y me voy a vivir bajo una palmera. La felicidad consiste en no trabajar.

La respuesta de Harv Eker es del modelo de la cultura del trabajo tan propia de los países anglosajones, que no por casualidad son los que ocupan las primeras plazas de la lista de países desarrollados:
-Yo no persigo el dinero, persigo una pasión. Y quiero seguir persiguiéndola toda mi vida. Lo que ocurre es que cuando realizo mi pasión, el dinero va llegando solo.

En los países mediterráneos, además, se considera de mal gusto perseguir el dinero. Se critica muy duramente a los que lo ganan trabajando mucho de forma honrada excepto si son futbolistas, y sin embargo se asume resignadamente que algunos lo ganen practicando la corrupción, como si este hecho fuera un mal inevitable.

En los países nórdicos, por ejemplo, la gente acostumbra a cuidar su puesto de trabajo con la ilusión con la que se cuida un bebé. Tener un trabajo se considera una suerte y, aunque a veces no sea exactamente el trabajo soñado, es como una pareja a la que acabas queriendo. El trabajo entendido como realización personal es una parte fundamental de la vida. La gente suele organizar el espacio físico de su trabajo haciéndolo confortable y útil; con una taza de café en las proximidades; artilugios mecánicos o utillage de escritorio clasificado y a mano; electrónica digital bien dispuesta al entorno o herramientas o los enseres que constituyan los elementos de su trabajo organizados de acuerdo con su uso optimo. Muchos llegan media hora antes para tener tiempo de leer el periódico, relacionarse relajadamente con los compañeros: se nota que les gusta estar ahí. En estos países también conocí gente que no estaba a gusto en su trabajo y quería cambiar, pero nunca conocí a nadie que no quisiera trabajar.

Digo esto porque, si de verdad lo que usted pretende es ser campeón@ (entendiendo por ello no necesariamente campeón@ deportiv@, sino cualquier tipo de conquista de una meta propuesta, por ejemplo la curación de una enfermedad o un éxito profesional) deberá prepararse para instalar en su mente una cultura de trabajo o, lo que es lo mismo, una cultura del aprendizaje permanente y sin límite; una operativa del esfuerzo superior a cualquier tipo de adversario; una disposición a recorrer el kilómetro extra que empieza donde todos los caminos habituales ya han terminado. Eso le hará diferente de los demás, que es lo que es un campeón@. ¿Se atreve?




Son opciones personales. La mayor parte de la gente prefiere una vida gris de trabajo mínimo y regular, en el absoluto anonimato, a cambio de tranquilidad y seguridad (y aburrimiento y sensación de inutilidad). La felicidad, consideran muchos, consiste en una vida sin acontecimientos excesivos. Pero si usted es de los que creen que la vida hay que vivirla con todas sus consecuencias; si a usted le gusta la acción, el desarrollo personal y el ser útil a la comunidad a la que se pertenece es decir, si usted tiene madera de campeón@, prepárese para trabajar de verdad, para aprender más que los demás, para transpirar más que los demás.

Dicho todo esto, hay que asumir que el trabajo por sí mismo no lleva a ninguna parte. La energía debe canalizarse para que no se disperse. No basta con aprender y trabajar si no se sabe a dónde se va. Los esfuerzos tienen que obedecer a un plan previo que se ha construído y madurado en la mente, y que se sigue reforzando todos los días. Establecer este plan y soñarlo permanentemente, verlo en la mente todos los días y definir exactamente qué es lo que se quiere conquistar nos llevará a la victoria personal. Pensamiento + esfuerzo es la sencilla fórmula.






¿Le gustó este post?  Charles Bennet le agradece su atención.